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El pueblo sudanés, entre el yunque del ejército y el martillo de la RSF: segunda parte

Se levanta humo durante los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sudán y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en Jartum, Sudán, el 19 de abril de 2023 [Ahmed Satti / Anadolu Agency].

Sudán ha sido testigo de numerosos golpes militares desde su independencia. Los generales llevan en el poder más de 58 años en total, casi el 90% de sus años como Estado independiente. El gobierno militar se ha visto intercalado por periodos de transición entre los militares y los efímeros consejos de soberanía por periodos que oscilan entre uno y cuatro años.

De todos los generales que tomaron el poder, destaca el nombre del teniente general Abdel Rahman Suwar Al-Dahab. Prometió gestionar una fase de transición y entregar el poder a un gobierno civil debidamente elegido, y cumplió su promesa. En un hecho sin precedentes y único en el mundo árabe, dimitió voluntariamente en 1986; ningún otro gobernante militar árabe había cedido nunca el poder a un gobernante civil.

Cuando el teniente general Abdel Fattah Al-Burhan se convirtió en el jefe de lo que se llamó el Consejo de Soberanía de Transición en 2019, Mohammed Hamdan Dagalo, también conocido como Hemedti, actuó como su adjunto. El consejo anunció que había frustrado dos intentos de golpe militar en 2021 y detenido a los oficiales rebeldes.

Al-Burhan era jefe del Ejército sudanés, y Hemedti dirigía las llamadas Fuerzas de Apoyo Rápido, una milicia con raíces en la tristemente célebre milicia Janjaweed de Darfur. Estaba claro que existía un conflicto latente que latía bajo la superficie entre ambos, esperando el momento adecuado para estallar. Cada uno buscó el apoyo de las potencias regionales. EAU, Etiopía e Israel apoyaban a Hemedti, mientras que Egipto y Arabia Saudí eran los principales partidarios de Al-Burhan.

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Irónicamente, Al-Burhan nunca ha cortado su conexión con la entidad sionista; ha mantenido una larga relación con Israel. Cuando se hizo cargo de la inteligencia militar sudanesa, reabrió la oficina secreta del Mossad en Jartum, que estuvo activa durante la última época de Nimeiry y se utilizó para trasladar a judíos falasha etíopes a la Palestina ocupada. También permitió que el Mossad realizara redadas en Sudán contra miembros de Hamás durante la presidencia de Omar Al-Bashir.

De momento, Al-Burhan quiere consolidar su gobierno acercándose a Israel. Es consciente de que Israel apoya a los regímenes gobernantes del mundo árabe y de que, sin su aprobación, los gobernantes árabes nunca se mantendrán en el poder. En 2020 se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Uganda. Los acuerdos fueron concertados por los EAU, que mediaron para que Sudán entrara en los malditos Acuerdos de Abraham. Acordaron iniciar un diálogo destinado a normalizar las relaciones entre Sudán y el Estado ocupante; Netanyahu calificó la reunión de "histórica".

Con el apoyo de Abu Dhabi y el pleno respaldo de Israel, una delegación de altos mandos militares sudaneses visitó el Estado de ocupación dos semanas antes del segundo golpe de Estado de Al-Burhan en 2021, que derrocó al gobierno del primer ministro Abdalla Hamdok. Según el sitio web israelí de noticias Walla, la administración del presidente estadounidense Joe Biden pidió a Tel Aviv que utilizara sus relaciones con Al-Burhan para restituir a Hamdok y a sus ministros y liberar a todos los detenidos. Cabe señalar que todos los gobiernos occidentales condenaron el golpe militar, pero Israel no lo hizo.

Además, una delegación del Mossad visitó Jartum tras el golpe y se reunió con Hemedti, y desde entonces numerosos funcionarios y personalidades sionistas, tanto civiles como oficiales de inteligencia del Mossad, han visitado la capital sudanesa. La visita más reciente fue la del ministro de Asuntos Exteriores, Eli Cohen, en febrero. Tras reunirse con Al-Burhan, anunció que Sudán había aceptado normalizar sus relaciones con Israel y que firmarían un acuerdo de paz en Washington en cuestión de meses. Uno de sus predecesores también visitó Jartum, donde en 1967 el mundo árabe había declarado "No reconocimiento de Israel, no negociaciones con Israel, no paz con Israel". Burlonamente, el ministro dijo: "Hoy hay paz, reconocimiento y negociación con Israel".

La entidad sionista engaña a ambas partes, que no son más que herramientas para ejecutar su diabólico plan de sembrar la disensión en el país y, en última instancia, dividir Sudán una vez más. Israel desempeñó un papel oculto y sucio en la secesión de Sudán del Sur. Los vientos de división han llegado ahora a Libia, Yemen y el resto del mundo árabe.

Hemedti no ha dejado el campo libre a Al-Burhan para monopolizar las relaciones con los sionistas. Las agencias de noticias informaron de que envió a su hermano Abdel Rahim y a su consejero Youssef Ezzat a Tel Aviv para pedir apoyo militar y político.

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Israel conoce la importancia geográfica de Sudán y sus enormes reservas de recursos naturales. También comprende la importancia de que Sudán permanezca bajo gobierno militar para normalizar las relaciones y firmar los Acuerdos de Abraham, a pesar de la influencia israelí dentro de las Fuerzas civiles de la Libertad y el Cambio. La mejor opción para la entidad sionista es impedir el traspaso de poder a las fuerzas civiles que se oponen a la normalización y coinciden con el sentir general del pueblo sudanés, que rechaza enérgicamente los vínculos con el Estado de ocupación.

El sangriento conflicto entre las dos alas golpistas parece destinado a quemarlo todo a su paso y a sembrar el caos en Sudán. Las principales víctimas serán el pueblo sudanés, por supuesto, hasta que una de ellas elimine a la otra. La batalla entre Al-Burhan y Hemedti es un juego de suma cero sin vuelta atrás, sin negociación y sin reparto de poder como en el pasado. Es la victoria o la derrota; uno de los dos acabará muerto o fugitivo. Si Hemedti es derrotado, buscará refugio en los EAU; Al-Burhan huirá a Egipto.

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Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente

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