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Exclusiva: Los detalles de la visita de la familia Morsi a la cárcel el mes pasado

El expresidente egipcio Mohammed Morsi, vistiendo un uniforme naranja en prisión. el 16 de agosto de 2017. [Anadolu Agency/Facebook]

Abdullah, el hijo del presidente egipcio Mohamed Morsi, ha revelado que su familia se encontró con él el 19 de septiembre en su celda, ubicada en el módulo anexo a la Granja-Prisión de Turrah, dentro de la cárcel de Turrah. Abdullah, ha señalado también que un grupo de guardias de seguridad formado por tres oficiales, acompañó a la familia en la visita.

En una declaración en exclusiva a Arabi 21, Abdullah ha afirmado que la visita no duró más de 25 minutos, y que solo su madre Najlaa, la mujer del presidente Morsi, su hija Shaymaa y sus dos de sus otros hijos, Ahmad y Omar, se encontraban en el lugar. Ninguno de sus abogados estaba presente. Esta vez, al contrario que en las anteriores, la seguridad no impidió la visita de los dos hijos varones. En la ocasión previa solo su mujer, su hija y su abogado, Abd Al-Mun’im Abd Al-Maqsud, pudieron entrar en el centro.

Abdullah ha declarado posteriormente que: “El presidente nos dijo que daría la vida por la Revolución de enero, por el respeto que siente por la voluntad del pueblo egipcio y por el amor a Dios, incluso si esto le costase la vida que Dios le dio”.

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Al preguntarle si hubo presión o algún tipo de negociación para forzarlo a retractarse de sus posiciones y aceptar alguna iniciativa para poner fin a la crisis, Abdullah ha añadido que “El presidente no habló abiertamente de si estaba siendo presionado para retirarse de la vida pública. De hecho, no tuvo que decirlo explícitamente porque todo el mundo conoce las circunstancias en las que fue detenido. Vive en condiciones extremadamente difíciles. La respuesta a la pregunta yace en el hecho de que el presidente está siendo sometido delante del mundo entero”.

También explicó que “el presidente Morsi intentó asegurar del bienestar de su familia y escuchar las noticias sobre el pueblo egipcio y las condiciones de vida de sus ciudadanos”.

Abdullah ha asegurado que su padre permanecerá “firme hasta que se encuentre con Dios para salvar la revolución y sus logros, por los que la gente se sacrificó, y en el corazón de todo está la determinación del pueblo de elegir por primera vez y de manera democrática a un presidente civil”.

El golpe militar que depuso a Mohammed Morsi. Caricatura. [Carlos Latuff/MiddleEastMonitor]

“El presidente Morsi no se moverá un milímetro de la línea del derecho a adherirse a la legitimidad, no en el nombre de un individuo o de un partido, sino por respeto a la gente y a sus decisiones, para no abandonar a los egipcios en la primera experiencia democrática conocida por este país en su historia moderna. Y además, no ha reconocido y nunca reconocerá este golpe de estado”, ha continuado.

“El único cargo real contra mi padre ha sido que llevó a cabo la volundad del pueblo egipcio en una elección que el mundo entero reconoce como limpia y justa”, ha señalado Abdullah.

Al hablar del estado de salud del presidente Morsi, su hijo ha apuntado que “Parecía encontrarse en buen estado. Aún así, sigue sufriendo de sus enfermedades crónicas. Pero su estado parecía estable y puede decirse que se encuentra bien. Hemos podido verificar alguna información a la que accedimos antes de visitarle”.

También ha asegurado que la moral de su padre sigue alta y que confía en que lo justo de su causa y de su postura y sobre todo tiene plena confianza en que "la victoria de Dios" llegue pronto.

Abdullah hizo notar el hecho de que “Morsi está sometido a violaciones flagrantes del código judicial contradiciendo tanto las leyes locales como los estándandares internacionales en derechos humanos”. Ha confirmado también que su padre tiene“denegado completamente el acceso a los medios y se le prohíbe tener ningún tipo de libros o papeles ni puede ver a nadie que no pertenezca al equipo de guardias que le supervisan”.

“La visita de la familia del presidente a la prisión no constituye en modo alguno un reconocimiento del golpe o de sus falsos tribunales. Es un derecho fundamental de los familiares poder visitarle y estar informados de su estado de salud. Lo que le pasó no le aparta de los derechos humanos, incluyendo el derecho de poder reunirse regularmente con su familia y con su equipo legal”.

El hijo ha insistido en que “el encuentro no fue anunciado para evitar el mismo resultado que tuvo la segunda visita a Morsi en la cárcel. Fue en el 4 de junio de 2017, cuando se desmayó en su celda a causa de las diabetes y no se le facilitó ningún tipo de atención médica”.

“La familia del presidente decidió no anunciar la visita o hablar de los detalles hasta que el presidente compareciese ante el tribunal el miércoles en el caso en el que se le acusa de mantener contacto con Hamás”.

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El Juzgado de lo Penal ha decidido este martes aplazar los casos contra el presidente Morsi y de otros 23 líderes de los Hermanos Musulmanes, en una trama judicial que ha sido bautizada por los medios como “la comunicación con Hamás”. La siguiente sesión está prevista para el 4 de noviembre.

Abdullah ha afirmado que su familia solo pudo visitarlo tres veces desde que fuera secuestrado el 3 de julio de 2013. La primera visita se dio el 5 de noviembre de 2013 en la prisión de Burj Al-Arab, al oeste de Alejandría. La segunda fue el 4 de junio de 2017 en la granja-prisión de Rurrah y la tercera el pasado 19 de septiembre en el mismo centro.

De acuerdo con la familia de Morsi, el presidente electo de 66 años adolece de diabetes crónica y debido a las condiciones insalubres de la cárcel y a la ausencia de atención médica, ha sufrido graves secuelas como debilidad extrema del ojo izquierdo, úlceras en la boca y la mandíbula e incluso coma por hipoglucemia. A causa de tener que dormir en el suelo, sufre de reumatismo en las cervicales y las lumbares.

Morsi pidió tratamiento médico el 8 de agosto de 2015 y a pesar de las repetidas órdenes del tribunal de que debería permitírsele ser tratado por un especialista en diabetes, a día de hoy aún no ha sido visitado por ningún médico. El 29 de noviembre de 2017, su familia denunció esta negligencia al Tribunal, pero no fue admitido a trámite.

Es importante mencionar que el 5 de diciembre de 2017, el equipo de abogados de Mohammad Morsi alzó una petición al Tribunal Administrativo en el que demandaba que le permitiesen que su familia lo pudiese visitar con regularidad.

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