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La ONU advierte de que los civiles de Mosul podrían enfrentarse a la peor catástrofe humanitaria de la guerra

Los desplazados internos iraquíes esperan en una fila para recibir ayuda humanitaria en Nínive, Irak, el 29 de Marzo de 2017 [Yunus Keleş / Anadolu]

La batalla para expulsar al grupo terrorista Daesh de la antigua ciudad de Mosul, donde cientos de miles de civiles iraquíes permanecen atrapados, podría convertirse en la peor catástrofe humanitaria en la guerra contra los extremistas takfiríes, según advirtieron las Naciones Unidas el martes.

Cerca de 400.000 civiles, una cuarta parte de la población de Mosul, permanecen atrapados sólo en la Ciudad Vieja, según estimaciones de la ONU. Se calcula que en total alrededor de medio millón de personas permanece en barrios que todavía están bajo control de Daesh en el oeste de Mosul.

La coordinadora de la ONU para Irak, Lisa Grande, dijo:

Si hay un bloqueo y cientos de miles de personas no tienen agua ni comida, estarán en un riesgo enorme. Podríamos estar haciendo frente a una catástrofe humanitaria, quizás la peor de todo el conflicto.

Mosul, la ciudad más grande del norte de Irak y la segunda del país, fue capturada por el grupo extremista Daesh a mediados de 2014. Las fuerzas gubernamentales iraquíes han recuperado la mayor parte de ella durante una ofensiva respaldada por Estados Unidos lanzada en Octubre, incluida la mitad que se encuentra al este del río Tigris.

Los terroristas se encuentran ahora  rodeados en el barrio del noroeste de la urbe, que incluye la histórica Ciudad Vieja, contrarrestando la ofensiva del ejército iraquí con trampas, ataques de coches suicidas, francotiradores, fuego de mortero y proyectiles llenos de gases tóxicos.

“Es una situación en deterioro continuo, tememos por la vida de las 400.000 personas de la Ciudad Vieja”, dijo Grande.

Las familias (…) nos cuentan que les disparan si intentan escapar. Es aterrador.

Los residentes que han logrado escapar de la Ciudad Vieja han dicho que no queda casi nada que comer salvo harina mezclada con agua y grano de trigo hervido. Lo que queda de alimento es demasiado caro para la mayoría de los residentes para permitirse el lujo, o es retenido por los militantes del Daesh.

Las fuerzas gubernamentales están tratando de capturar la Gran Mezquita Al-Nuri de la Ciudad Vieja, desde donde el líder de Daesh Abu Bakr Al-Baghdadi declaró un “califato” que abarcaba partes de Irak y Siria hace casi tres años.

Las tropas llevan teniendo la mezquita en su punto de mira, con su minarete inclinado,  desde el mes pasado. Pero su progreso ha sido lento, a medida que los extremistas han ido adoptando tácticas innovadoras y han hecho uso de emboscadas y calles estrechas para obligar a las unidades iraquíes a bajarse de sus tanques y vehículos blindados de transporte de personal para combatirles en batallas de infantería donde poseen una ventaja que equlibra ligeramente su abrumadora inferioridad numérica.

Frente a una fuerza original de 100.000 soldados iraquíes, milicianos chiíes y militantes kurdos Peshmerga, Daesh comenzó la batalla por Mosul con aproximadamente 6.000 hombres.

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Los combates también han matado a miles de civiles y combatientes de ambos lados, según las organizaciones humanitarias, incluido el bombardeo más letal del conflicto, donde la fuerza aérea estadounidense mató a 511 civiles en un solo ataque aéreo. Medio millón de civiles se han visto desplazados y han huido en los últimos seis meses de combates.

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