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2020 verá a Turquía apuntar al Mediterráneo

Refugiados sirios llegan a Grecia [Anadolu]

Turquía ha anunciado que enviará tropas a Libia en un momento en que se enfrenta a una nueva afluencia de refugiados de la provincia noroccidental de Siria, Idlib. Millones de personas han estado huyendo de los brutales ataques del presidente Bashar Al-Assad y la crisis humanitaria en Siria. En el último mes de 2019, cientos de miles de sirios se dirigieron hacia la frontera turca como resultado de los ataques lanzados por el régimen sirio y las fuerzas aliadas rusas en posiciones de oposición en Idlib.

Si los sirios comienzan a cruzar la frontera turca en 2020, “Turquía no llevará esta carga migratoria sola”, advirtió el presidente Recep Tayyip Erdogan.

Turquía ya alberga a unos 3,7 millones de refugiados sirios y continuará las negociaciones con la UE en un esfuerzo por obligar al organismo internacional a contribuir financieramente para satisfacer las necesidades de los refugiados sirios, ayudar a combatir el terrorismo en Oriente Medio y hacer frente a la dura situación con Grecia con respecto al Mediterráneo Oriental.

Este año no se esperan revivir las negociaciones sobre la membresía de Ankara en la UE.

El año pasado, Turquía desafió cada vez más las advertencias de los Estados Unidos de que podría ser castigada con sanciones por la adquisición de 2.5 mil millones de dólares del sistema de defensa antimisiles S-400 de Rusia. Sin embargo, Ankara continuó con el acuerdo y recibió las consecuencias con los EE.UU retirando formalmente su oferta para que Turquía comprara su sistema de misiles Patriot en represalia.

Las autoridades turcas se han quejado de que en los últimos años Estados Unidos no ha sido un socio confiable. Su alianza en el norte de Siria con las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), afiliada al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) que lanza ataques dentro de Turquía y está en la lista de grupos terroristas de los Estados Unidos y la UE, y su falta de cooperación en las solicitudes de extradición de Fethullah Gulen, a quien las autoridades turcas acusan de planear el intento de golpe de estado de julio de 2016, han creado una brecha entre los antiguos aliados.

Leer:  At least 25,000 people fled Syria’s Idlib for Turkey over 2 days

Las relaciones entre Ankara y Washington continuarán siendo problemáticas en 2020, mientras Turquía lucha por explicar cómo su compra del sistema S-400 no significa que esté “dándole la espalda” a la OTAN y Estados Unidos no logra apoyar inequívocamente los intereses de seguridad de Turquía en la región.

Mientras tanto, las relaciones turco-rusas continuarán creciendo en función de los intereses mutuos de los dos países, lo que hará que lleguen a acuerdos sobre la industria sostenible de energía, comercio y defensa.

En Turquía, 2020 comenzó con el parlamento ratificando una moción que autoriza al gobierno a enviar tropas a Libia en apoyo del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Libia, reconocido internacionalmente. La llegada del ejército turco es parte de un esfuerzo por proteger los derechos de ambos países.

Se produjo después de que el GNA y Ankara firmaran acuerdos de seguridad y marítimos históricos que determinarán la agenda de diplomacia de Turquía este año.

Como resultado, la crisis actual por compartir las fuentes de hidrocarburos de la región del Mediterráneo Oriental será uno de los temas cruciales para Turquía en 2020. En enero del año pasado, Grecia, Chipre, Israel, Italia, Jordania, Palestina y Egipto celebraron una reunión en El Cairo para anunciar el establecimiento del Foro de Gas del Mediterráneo Oriental para cooperar en la producción, consumo y comercialización de recursos regionales. Este año, Turquía mostrará su voluntad de ejercer sus derechos soberanos en el Mediterráneo Oriental, según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (UNCLOS) que estipula que todos los estados tienen derechos sobre los recursos en el área que los rodea de acuerdo con sus respectivas zonas económicas exclusivas.

A medida que Turquía busca aumentar sus exportaciones a 190 mil millones de dólares en 2020, buscará transformar sus ganancias económicas a través de la Iniciativa de la Franja y la Camino de China, que verá rutas comerciales que unen a China con otras naciones asiáticas más África y Europa. Los esfuerzos para lograr esto pueden ser fortalecidos por la continua guerra comercial de Estados Unidos y China.

En el futuro, la prioridad de Turquía será preservar su estabilidad regional y mantener un equilibrio entre el poder blando y el duro en la región. Para hacer esto, Ankara se centrará principalmente en el Mediterráneo y Siria, mientras mira a los interlocutores más importantes: Moscú, Washington y Bruselas.

Leer: The preservation of Turkey’s energy rights is key to maritime stability in the eastern Mediterranean 

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente.
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