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EE.UU. promete 3.300 millones en ayuda militar a Israel pero recorta la ayuda humanitaria a los palestinos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

La Casa de Representantes estadounidense aprobó dos proyectos de ley independientes relacionados con Israel esta semana. Lo que ha sido descrito como el mayor paquete de ayudas en la historia de EE.UU. ha sido sancionado, y también ha sido nombrado un responsable cuya función será monitorear el antisemitismo y las críticas a Israel a función internacional.

A lo largo del año que viene, Israel recibirá un paquete de ayuda militar por valor de 3.300 millones de dólares. Es probable que la cifra se vea aumentada en otros 550 millones, como resultado de una ley de defensa que ha aprobado el Congreso. Otros 1.000 millones irán destinados a las reservas de armas estadounidenses almacenadas en Israel, a las que Israel puede recurrir en situaciones de violencia. Además, en 2016 EE.UU. acordó entregar a Israel 38.000 millones en ayuda militar a lo largo de los próximos 10 años.

El proyecto de ley fue aprobado sin ningún tipo de cobertura por parte de los medios, al mismo tiempo que el presidente Donald Trump retiraba las ayudas a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), que proporciona asistencia básica a más de cinco millones de refugiados palestinos.

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En agosto, el proyecto ley denominado oficialmente “Ley de Autorización de 2018 para la Asistencia en Materia de Seguridad Estados Unidos – Israel” fue aprobado por el Senado. El mayor paquete de ayuda militar de la historia de Estados Unidos se traduciría, de acuerdo con Mintpress, en 23.000 dólares para cada familia judía que reside en Israel. Además de la cantidad astronómica que percibirá el ejército israelí, la ley también obliga a la NASA a cooperar estrechamente con la Agencia Espacial Israel. Esta decisión ha sido descrita como muy inusual, teniendo en cuenta el historial de espionaje israelí a la NASA.

El segundo proyecto de ley aprobado por el Congreso también ha sido ignorado por la mayoría de los medios. Nombra a una enviado especial del Gobierno, cuya función es monitorear a nivel mundial el antisemitismo y las críticas a Israel.

Según la redacción de la nueva legislación – la “Ley de 2017 para el Nombramiento de un Enviado Especial para Monitorear y Combatir el Antisemitismo”-, este responsable servirá “como asesor primario al Gobierno de EE.UU., coordinando esfuerzos dentro de éste, en relación con la monitorización y la lucha contra el antisemitismo y la incitación al antisemitismo que ocurran en países extranjeros”. Este enviado contará oficialmente con el rango de un embajador.

Los detractores de la ley han denunciado varios aspectos problemáticos, entre ellos que el Congreso adopte una definición de antisemitismo que equipara las críticas a Israel con el racismo.

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