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Renunciar a Jerusalén es como renunciar a La Meca y su Gran Mezquita

La explanada de las mezquitas en al Quds / Jerusalem [Foto de archivo: vocfm.co.za]

El pueblo palestino lleva viviendo en conflicto con la ocupación israelí, defendiendo la preservación de su identidad y su tierra, desde la ocupación de Palestina en 1948. Mientras, la ocupación se ha intentado burlar de este pueblo utilizando todos los medios posibles para robar las tierras palestinas, particularmente falsificando documentos o a través de confiscaciones.

Por ejemplo, la ocupación ha ocupado a día de hoy alrededor del 13% de la superficie total de la ciudad de Silwan, sita al sur de la mezquita de Al Aqsa de Jerusalén ocupada, mediante la compra encubierta a través de intermediarios, la compra directa, o la simple confiscación.

La avanzadilla colonizadora que suponen las unidades residenciales de la ocupación en este asentamiento de Silwan han llegado a 50 unidades. Esto ha transformado la situación en insoportable, en tanto que el territorio y las tierras son palestinas, lo que lleva a que la población palestina deba enfrentarse diariamente a las violaciones de sus derechos y las difíciles prácticas israelíes.

El Mufti General de Jerusalén y los hogares palestinos, el Sheikh Mohammed Hussein, ha emitido recientemente una resolución prohibiendo la cesión, alquiler o venta de los bienes inmuebles de Palestina a “los enemigos”. Con ésta pretende luchar contra los medios y formas que la ocupación utiliza para conculcar los derechos del pueblo palestino y apropiarse de Jerusalén y las tierras de Palestina.

En esta resolución el Sheikh Hussein afirma que "Palestina, que comprende Jerusalén y las tierras circundantes, prohíbe legalmente ceder, alquilar o vender estos bienes al “enemigo”. Estos bienes son propiedades comunes islámicas, y la cesión de estas propiedades o parte de las mismas a los enemigos de la casa del Islam supone un comportamiento ilegal y una traición".

El Sheikh ha destacado también que "Jerusalén y la mezquita de Al Aqsa son posesiones islámicas que no se pueden vender ni heredar, y a las que nadie puede renunciar".

Y ha añadido: "renunciar a Jerusalén o a cualquier parte de la misma, o a cualquier parte de la mezquita de Al Aqsa en beneficio de los enemigos, sería como ceder la Meca y la Gran Mezquita o la ciudad de Medina y su Mezquita".

También ha subrayado que "Israel ha usurpado Palestina y está sacando a sus familias de sus hogares (...) en cooperación con los países del colonialismo, que defienden y apoyan esta agresión atroz, y conceden auxilio político y material a la creación de un estado ocupante en este país".

Leer:  Jerusalén es el espíritu palestino y parte indisoluble de su identidad nacional

Por su parte, un miembro del Comité para la Defensa del Territorio de Silwan, Fakhri Abu Diab, ha asegurado que hasta un simple grano de polvo de la tierra de palestina "está fuera del ámbito de las filas nacionales y el consenso de la jurisprudencia islámica, esta tierra está fuera de esos debates y es parte de nuestra fe".

Abu Diab ha dicho también en una entrevista para Quds Press que la mayoría de las tierras usurpadas "lo han sido través de la falsificación de documentos, de la promulgación de nuevas leyes, como la “ley de colocación de la mano y apropiación de la propiedad del ausente”". Y ha explicado que un pequeño porcentaje ha sido obtenido por la ocupación "a través de la cesión de los colaboradores".

También ha explicado que, en la ciudad de Silwan, que tiene una superficie de 5.640 dunums, "las asociaciones de colonos y los asentamientos de la ocupación israelí han ya tomado más de un 13% de los mismos", y que casi el 96% del área que ha pasado a manos de la colonización ha sido a través de esta ley ilegal de "colocación de la mano" o "apropiación de la propiedad del ausente".

También ha señalado que la ocupación elige a los tenedores de deuda, los que tienen problemas sociales, o los débiles, para adquirir aquellas propiedades sensibles en Jerusalén que no ha podido conseguir a través de la confiscación, "cuando ningún hombre puede abandonar ni ceder ni una semilla del polvo de su tierra."

Y ha seguido: "El que ceda o venda bienes de la ciudad de Jerusalén, ya sea parte de la herencia cristiana o musulmana, elije alejarse de las filas de los que se enfrentan a la ocupación. Ésta quiere judaizar la ciudad de Jerusalén y controlar la ciudad vieja y los edificios que están cerca de la mezquita de Al-Aqsa".

Según el centro de información de Wadi Hilweh, las aproximadamente 50 unidades residenciales situadas en la ciudad de Silwan están sobre todo en el barrio de "Sweet Valley" más cercano a la Mezquita de Al-Aqsa, en la zona de "La Puerta de los Magrebíes."

El Centro ha dicho también a Quds Press que estos puestos de avanzada han sido colonizados a través de compras encubiertas o por medio de confiscaciones ilegales.

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