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En Yemen, EE.UU. no consigue movilizar a las tribus en contra de Al-Qaeda

Un niño yemení ondea una bandera de su país en Saná, Yemen, el 15 de Octubre de 2016. [Mohammed Hamoud / Anadolu]

La operación “paz duradera” contra Afganistán fue capitaneada por EE.UU. después de que los ataques del 11 de septiembre desataran la “guerra contra el terror”, la cual se ha extendido desde entonces a otros tantos países, incluyendo a Yemen. En 2015, Yemen fue testigo de cómo una coalición de países árabes iniciaba la operación “tormenta decisiva” contra los rebeldes hutíes apoyados por Irán. Ahora, los dos conflictos han confluido, pero los EE.UU. y sus aliados en la lucha antiterrorista en Yemen han sido incapaces de movilizar los sentimientos en contra de Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA).

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han expandido sus actividades antiterroristas hasta incluir entre sus objetivos a los militantes de AQPA, a cambio de que EE.UU. les apoyara en su campaña contra los hutíes. Los estadounidenses no han llevado a cabo, oficialmente, actividades militares contra el grupo, a pesar de que el grupo haya atacado con misiles a embarcaciones de EE.UU. y sus aliados en el Mar Rojo, además de atacar los barcos con embarcaciones bomba no pilotadas.

Tanto EE.UU. como EAU creen que Irán está detrás de los progresos de los hutíes, pero que Arabia Saudí sigue sin participar en las operaciones antiterrorirstas. De hecho, los aliados de EE.UU. en Yemen se están quedando atrás en la movilización de las tribus locales contra AQPA. Una oportunidad como esta no se presenta dos veces, pero las disputas internas de las fuerzas que luchan contra los hutíes la están desperdiciando.

El hecho de que AQPA esté combatiendo a los hutíes como a un enemigo común junto a la coalición dirigida desde Riad, y apoyada por EE.UU., plantea una paradoja de alianzas entre grupos enfrentados y de dinámicas locales muy particulares. Pues al final, EE.UU. apoyan de manera indirecta a grupos armados que luchan codo con codo con AQPA, socavando su propia estrategia antiterrorista.

Shabwa contra AQPA

Los ataques de los SEAL estadounidenses y los bombardeos con drones han causado numerosas bajas entre las tribus yemeníes, elevando las tensiones por la presencia de miembros de AQPA en sus territorios, particularmente en la provincia de Shabwa. A la vez, las bajas civiles han llevado a los yemeníes a mirar con malos ojos a EE.UU, aumentando la tolerancia a la presencia de miembros y campos de entrenamiento de AQPA en la región.

Más de 1200 personas han sido asesinadas por drones estadounidenses desde 2004, con al menos 210 civiles y 49 niños, confirmados, entre ellos. Los líderes tribales en Shabwa, con Saleh Bin Farid Al-Awlaki a la cabeza, se movilizaron para formar una alianza para eliminar la presencia de AQPA en la zona, a la vez que intentaban alentar a EE.UU. para que abandonasen unas operaciones que amenazan las vidas de “decenas de miles de civiles”.

En abril, AQPA acordó poner fin a sus operaciones en occidente para evitar que las operaciones antiterroristas de EEUU continuaran en Shabwa. Esto fue un hecho sin precedentes, y reflejaba la influencia que los líderes tribales tienen sobre AQPA. El acuerdo entre Shabwa y AQPA se rompió en cuanto el grupo terrorista comenzó de nuevo a promover ataques el mes pasado.

 

¿Qué provocó este cambio?

De acuerdo con el comandante de AQPA Qasim Al-Rimi, los EAU “cooperan constantemente con EE.UU.” y “quiere implementar el proyecto de los EE.UU. para Yemen al completo”. Lo que es más, en publicaciones recientes, AQPA criticó a los ataques de los Navy SEALS estadounidenses en Yemen, que se llevaron por delante las vidas de civiles inocentes, subrayando el caso de la provincia de Marib, donde fallecieron cinco civiles.

Ambos aspectos de la lucha antiterrorista en la guerra civil de Yemen han influenciado la posición de AQPA, con las supuestas alianzas con fuerzas apoyadas por EE.UU, por un lado, y su lucha contra la coalición dirigida por Arabia Saudí, por otro. Desde 2011, AQPA, ha centrado sus esfuerzos en ganar los corazones y las mentes de los yemeníes mediante una estrategia local. Lo que incluye la organización de concursos en los que el primer premio es un AK-47.

Esta estrategia cambió radicalmente hacia una basada más en la mano dura, con el objetivo de hacer que las comunidades hagan propias sus ideas. Por ejemplo, el grupo aseguraba recientemente que estaba colaborando con tribus locales a combatir a los hutíes en la zona de Al-Jamajim, en Bayda.

Esto muestra que AQPA se está beneficiando directamente de la lucha contra los hutíes, forjando alianzas imposibles sin la existencia de un enemigo común. AQPA se ha posicionado como un protector de los suníes de Yemen contra los chiíes hutíes, algo que podría atraerles el favor de tribus de todo el país. EE.UU. y EAU deberían por tanto ser cautelosos acerca de dónde y contra qué tribus llevan a cabo sus operaciones antiterroristas, pues podrían hacer que los sentimientos en contra de AQPA cambiaran radicalmente de dirección.

Está cada vez más claro que AQPA se ha visto frustrada por la coalición árabe en yemen, y a empezado a considerar a todos los países del Golfo, que luchan contra los hutíes, como un enemigo más. Las fuerzas de élite hadramíes se vieron obligadas a replegarse a pesar de una reducción de los ataques de AQPA en el sureste del país. Dichas fuerzas, apoyadas por EAU, se vieron atacadas por AQPA esta semana, sufriendo doce bajas. El ataque se produjo justo después de que la web Daily Beast publicara una investigación acusando a dicho cuerpo de cometer violaciones de derechos humanos. El grupo es acusado de secuestrar a centenares de hombres y de encerrarlos en una prisión secreta cercana al aeropuerto de Ryan, cerca de Mukalla.

Los informes indican que los civiles son retenidos en containers metálicos y abandonados bajo el ardiente sol, que puede llegar a superar los 50 grados centígrados. Tácticas semejantes fueron practicadas por los EE.UU. a los detenidos de la prisión de Guantánamo.

Semejante brutalidad empleada contra población civil beneficia a AQPA y permite al grupo prolongar su presencia en las zonas meridionales y centrales de Yemen.

Mientras los EE.UU. y sus aliados continúen luchando por unos objetivos militares cada vez más difusos, queda claro que los sentimientos en contra de AQPA entre las tribus se irán diluyendo, especialmente a raíz de los métodos empleados por los estadounidenses y las tropas de la coalición en Yemen y por no conseguir movilizar dichos sentimientos a su favor..

 

 

 

 

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