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¿Quién determinará el resultado del referéndum en Turquía?

El Presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan habla en una conferencia de prensa en Ankara, Turquía, el 23 de marzo [Kayhan Özer / Anadolu Agency]

Sólo unos pocos días separan a Turquía del referéndum popular más importante de su historia moderna; más de 55 millones de votantes (55.336.960, exactamente) se dirigirán el domingo a las urnas para votar sobre una enmienda constitucional destinada a trasformar el país de un sistema de gobierno parlamentario a presidencial.

Además de estos votos, los turcos en el extranjero, en más de 56 países, ya han terminado su proceso de votación, que comenzó el 26 de marzo. En particular, las capitales europeas contaron con un aumento del 20% de participación comparado con las últimas elecciones parlamentarias. Quizás la reciente crisis turco-europea ha tenido algo que ver.

En la víspera del 9 de abril, y de acuerdo con la Comisión Electoral Suprema turca, 1.241.837 ciudadanos turcos votaron en representaciones diplomáticas y en 31 pasos fronterizos. Aunque el proceso de votación ya ha finalizado en el extranjero, la votación seguirá abierta en los pasos fronterizos hasta la tarde del día del referéndum, el 16 de abril. Se espera que la cifra total de estos votantes alcance los 1,5 millones.  

Existen varios factores que influencian la formación de una opinión de los votantes turcos en este referéndum. Quizás el más importante sea el de sus afiliaciones políticas y partidistas, a pesar de que no se trate de una elección parlamentaria o presidencial. Otro factor es su opinión respecto a Erdogan, ya que una encuesta realizada por A&G indica que el 70% de los que votarán a favor de la enmienda constitucional lo harán basándose en su confianza en Erdogan, mientras que el 30% de los que votaron en contra del referéndum lo harán porque Erdogan apoya esta votación.

Sin duda, existen otros factores que influyen la decisión de los votantes turcos, como su área geográfica de residencia, nivel de educación y su conocimiento sobre el contenido de la enmienda. Sin embargo, lo más importante parece ser la situación económica del país antes del referéndum y la situación de seguridad poco antes y durante la votación. Son áreas que los principales partidos están intentando utilizar para influir la opinión de los votantes.

La gente organiza una protesta contra las autoridades holandesas para mostrar solidaridad con el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu, y con la ministra de la Familia turca, Fatma Betul Sayan Kaya, después de que se les impidiese entrar en el consulado turco en Rotterdam. La protesta tuvo lugar cerca del edificio del Consulado General de Holanda en Estambul, Turquía, el 12 de marzo de 2017.

A pesar de su escasez, las encuestas de opinión indican que aquellos a favor de la enmienda constitucional superan en porcentaje a aquellos en contra, aunque los porcentajes varían de una encuesta a otra. Sin embargo, dada la forma de actuar de estas encuestas – algunas anuncian sus resultados para tratar de influenciar la opinión pública – no hemos de confiar en estos resultados.

Además, muchos partidos llevan a cabo sus propias encuestas, manteniendo los resultados en secreto para utilizarlos como guía en campañas electorales; ya que los partidos se centran en las áreas en las que tienen menos votos en los días próximos a las elecciones, estas encuestas suelen ser objetivas y más exactas.

En este contexto, mis fuentes indican que la última encuesta dirigida por el Partido de la Justicia y el Desarrollo indica que un 53% está a favor de la enmienda.

Las campañas han seguido de la forma tradicional, especialmente la del partido gobernante, el Partido de la Justicia y el Desarrollo. Se basan en mítines masivos, discursos apasionados, canciones, etc. Sin embargo, ya que el referéndum popular sobre la enmienda constitucional difiere en su dinámica de las elecciones presidenciales o parlamentarias, puede que no sean los votantes los que determinen el resultado de la votación; parece que la última palabra la tendrán dos categorías entrelazadas de personas.

En la primera categoría están los jóvenes. Más de dos millones participarán por primera vez en una elección. La juventud es un dilema para muchos partidos, ya que requieren de un estilo especial de campaña y persuasión, pero son un reto especialmente difícil para el Partido de la Justicia y el Desarrollo (JDP). Esto se debe a que la juventud no ha conocido Turquía antes del gobierno del JDP (especialmente los golpes de Estado militares) y, por lo tanto, no aprecian tanto los logros del partido. Por eso es más difícil persuadirles a ellos que a los ciudadanos de mediana o tercera edad. Los jóvenes han contribuido al descenso de los votos del JDP en las elecciones de 2015, en las que perdieron su mayoría parlamentaria, impidiendo que el partido formara un gobierno hasta después de las elecciones de noviembre de 2015.

El Partido Popular Republicano intentó ganarse los corazones y las mentes de los jóvenes enviándoles mensajes y emails especiales para persuadirles para que rechazaran la enmienda constitucional. Hablaron de las autoridades que otorgaría al presidente y les asustaron diciendo que el presidente perjudicaría a la democracia y a las libertades. Mientras tanto, el JDP confía que reducir la edad para la candidatura parlamentaria de los 25 a los 18 años en la enmienda convenza a la juventud. Además, confían en que el hecho de que los jóvenes vivieran el verano pasado el intento de golpe de Estado haga que se sientan amenazados.

En la segunda categoría, quizás la más importante y la que determinará los resultados del domingo, es el grupo de indecisos; un porcentaje que normalmente se estima en un 15% en todos los eventos electorales de Turquía. El porcentaje de votantes indecisos al comienzo de la campaña electoral estaba en torno al 15% o 20%, pero tras las muchas campañas y debates sobre la enmienda constitucional, el porcentaje ha disminuido hasta el 10-12%, según las últimas encuestas.

Un 10% de votos (cinco millones de votos) es importante e influyente, especialmente teniendo en cuenta los porcentajes similares de aprobación o rechazo de la enmienda que hemos mencionado antes. Los partidos están haciendo todo lo posible para persuadir a este grupo de indecisos, que consiste mayoritariamente en jóvenes y personas que quieren boicotear la votación por su oposición a la enmienda. Para conseguirlo, los partidos están mezclando populismo, emoción, modificaciones del contenido propuesto, intimidación respecto a las consecuencias de votar a favor o en contra, ataques personales y mediáticos y otras tácticas electorales típicas.

Dado que los votantes indecisos suelen decidirse en los últimos días – e incluso en las últimas horas – previos a la votación, los días restantes son muy importante tanto para los partidos políticos como para los votantes. Esto hace difícil predecir el resultado antes de la noche del 16 de abril, que marcará la historia de Turquía como un día influyente, dejando claramente su marca en el curso de los acontecimientos, independientemente del resultado de la votación.

 

Traducido de Arabi21, 10 de Abril de 2017.

 

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