Portuguese / Spanish / English

Oriente Medio cerca de usted

El nuevo primer ministro marroquí pacta el gobierno con 5 partidos y acaba con el bloqueo político

Imagen del nuevo Primer Ministro de Marruecos, Saadeddine Othmani [Oficina de Prensa de PJD / Anadolu]

El primer ministro marroquí, Saad Eddine El Othmani anunció este sábado que ha alcanzado un acuerdo para formar un gobierno de coalición con otras cinco fuerzas políticas, rompiendo así el bloqueo político que venía arrastrando el país desde hace seis meses, cuando se celebraron las últimas elecciones.

Othamni, miembro del islamista moderado Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) fue nombrado primer ministro la semana pasada por el rey de Marruecos, Mohammed VI. Vino así a reemplazar a Abdelilah Benkirane, cuyos esfuerzos para formar gobierno tras las elecciones de Octubre resultaron infructuosos.

“Los próximos pasos serán decidir la estructura del gobierno y los titulares de las carteras ministeriales”, dijo Othmani a los periodistas rodeado por los líderes de los otros cinco partidos. “Tenemos que dejar atrás nuestras diferencias”.

Othmani indicó que las prioridades de su gobierno incluirán el refuerzo de la estabilidad, una reforma del sistema de justicia, la educación, el medio rural, el desarrollo y la energía.

Antes del nombramiento de Othmani, las negociaciones se habían visto estancadas por la insistencia de la Reagrupación Nacional de Independientes (RNI) en incorporar a la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) en el Ejecutivo de coalición.

Ambos partidos están ahora entre los que se supone que formarán el nuevo gobierno. Las otras fuerzas políticas son el Movimiento Popular (MP), el Partido del Progreso y el Socialismo (PPS) y la Unión Constitucional (UC).

La insistencia en la inclusión de estos cuatro pequeños partidos en el gobierno por parte del RNI es interpretada como un intento de debilitar la posición preponderante del PJD, lo cual habría sido, según los analistas, el motivo de la resistencia de Benkirane a ceder, así como el de su posterior destitución.

El PJD alcanzó el poder en 2011, cuando el rey Mohammed VI hizó una serie de reformas democráticas para apaciguar las protestas de la Primavera Árabe. Marruecos se presenta desde entonces como un modelo de estabilidad y reformas graduales en una región sacudida por los conflictos y el desorden político.

La campaña electoral del año pasado estuvo marcada por las tensiones entre el PJD y el ascendente establishment real, si bien el PJD consiguió mantenerse como la principal fuerza política del país, incrementando sus escaños en el parlamento hasta los 125.

Sin embargo, los esfuerzos de Benkirane para formar un gobierno se encontraron con la oposición de otros partidos, de los cuales los críticos indican que son próximos al Palacio.  El RNI, con 37 escaños, está liderado por el ministro de Agricultura y Pesca, Aziz Akhannouch, un íntimo amigo del rey.

El bloqueo político generó preocupación por la aprobación del gasto público y los retrasos en las reformas económicas.

Tras la destitución de Benkirane por parte del rey, una de las figuras más populares entres las bases del PJD, los potenciales socios del partido expresaron rápidamente su optimismo sobre la posibilidad de la formación del ejecutivo.

Según la ley electoral marroquí, ningún partido puede hacerse con la mayoría absoluta en el parlamento, de 395 escaños, haciendo que los gobiernos de coalición sean necesarios, en un sistema en el que se reservan al rey ciertas atribuciones gubernamentales.

El Partido de la Tradición y la Modernidad (PAM, por sus siglas en francés), el segundo más votado, ha dejado claro públicamente que pretende permanecer en la oposición.

El nacionalista conservador Partido Istiqlal (“Independencia”, en árabe), que gobernó en coalición con el PJD durante los años 2012-2013, antes de que estallaran las diferencias en materia económica, también permanecerá en la oposición.

Categorías
ÁfricaMarruecosNoticiasRegión

Mantente [email protected]

Subscríbete para recibir nuestros boletines

Revive el Viaje de los refugiados de la Nakba