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Leyendo la mente de Mahmoud Abbas

GINEBRA, SUIZA - 27 DE FEBRERO: El presidente palestino Mahmoud Abbas asiste a la 34陋 sesi贸n del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en la oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, el 27 de febrero de 2017. (Mustafa Yal莽谋n - Agencia Anadolu)

Dada mi posici贸n como director general del Centro de Estudios y Medios de Comunicaci贸n Palestinos, Badael, durante m谩s de 10 a帽os 鈥 entre 2005 y 2011 -, y mi posici贸n actual desde 2011 como director general del Centro Palestino de Investigaci贸n Pol铆tica y Estudios Estrat茅gicos, adem谩s de la experiencia que obtuve durante d茅cadas de investigar y analizar la pol铆tica palestina y su desarrollo en sus aspectos 谩rabes, regionales e internacionales; siempre me preguntan 鈥 sobre todo 煤ltimamente 鈥 la misma pregunta formulada de distintas maneras por palestinos, 谩rabes y extranjeros: 驴En qu茅 piensa Mahmoud Abbas? 驴Qu茅 hay detr谩s de sus pol铆ticas? 驴Por qu茅 no cambia de camino, a pesar de estar llegando, claramente, a un callej贸n sin salida?

El presidente est谩 pasando por un duro momento, y se enfrenta a cada vez m谩s peligrosos desaf铆os y riesgos. Por un lado, cree en la profundidad del llamado proceso de paz, los Acuerdos de Oslo, el m茅todo de negociaci贸n y los medios pac铆ficos para resolver el conflicto, a pesar de que su enfoque no haya logrado ni uno de sus objetivos. Al contrario, result贸 en casi lo contrario, ya que las negociaciones no pueden cambiar la realidad, sino que reflejan la balanza de poder y, por lo tanto, se inclina favorablemente al proyecto colonial de asentamientos sionistas.

Por otro lado, pide la resistencia popular y la internacionalizaci贸n de la causa, e incluso ha intentado que Palestina se convierta en miembro total de la ONU. Cuando no lo consigui贸, ya que no obtuvo los 9 votos que requer铆a el Consejo de Seguridad en 2011, present贸 la propuesta a la Asamblea General de la ONU, y, al a帽o siguiente, Palestina obtuvo la calidad de Estado observador no-miembro.

Decidi贸 entonces firmar una serie de acuerdos internacionales y unirse a varias convenciones internacionales, incluida la ICC, sin activar completamente su calidad de miembro. Us贸 estas herramientas para seguir un nuevo camino que reviviese y mejorase la condici贸n del antiguo, que no ha triunfado 鈥 ni triunfar谩. M谩s bien llev贸 a la cat谩strofe en la que vivimos, y nos encaminar谩 a una mayor si no cambia.

Adem谩s, el presidente no perdi贸 ninguna oportunidad de reanudar las negociaciones bilaterales, y, de hecho, aprovech贸 muchas oportunidades para celebrar reuniones bilaterales. Tambi茅n expres贸 su voluntad de participar en reuniones bilaterales con Benjamin Netanyahu en Mosc煤 y en Par铆s, sin adherirse a las condiciones que estipul贸 para la reanudaci贸n de las negociaciones bilaterales. A su vez, pidi贸 que se llevaran a cabo negociaciones globales a trav茅s de una conferencia internacional que determine un marco temporal para las negociaciones y cu谩ndo cerrarlas. Particip贸 o apoy贸 iniciativas para reanudar las negociaciones bilaterales, como la Cumbre de Aqaba hace un a帽o y medio, aunque no participo en ella y a pesar de que buscaba llegar a una soluci贸n regional para la causa palestina.

Esto ha contribuido a la supervivencia hasta ahora y ha evitado correr el destino de su predecesor. Incluso puede que haya prevenido que los palestinos de los territorios ocupados sufran lo mismo que en Siria, Yemen, Libia e Irak; pero no ha progresado mucho a la hora de acabar con la ocupaci贸n. De hecho, la ocupaci贸n se ha profundizado, y la posibilidad de establecer un Estado est谩 m谩s lejana que nunca, a pesar de que Palestina sea ahora un Estado observador en la ONU. Sin embargo, el 鈥減osible Estado鈥 del futuro pr贸ximo es el 鈥淓stado de Netanyahu鈥.

El sue帽o de a Abu Mazen era 鈥 y quiz谩s a煤n lo es 鈥 que su vida pol铆tica no acabara como la de los l铆deres palestinos que le precedieron, especialmente Amin Al-Husseini, Ahmad Al-Shuqairi y Yasser Arafat, que murieron antes de cumplir su sue帽o de expulsar a los invasores sionistas, liberar Palestina e incluso establecer un Estado palestino en un cuarto del territorio del pa铆s. Sin embargo, todo lo que ha conseguido Abu Mazen hasta ahora es actuar como un presidente de una autoridad aut贸noma que 茅l mismo reconoce que no tiene ning煤n poder.

Para establecer un Estado 鈥 algo que a煤n no ha logrado -, Abu Mazen ha sido muy flexible y ha hecho concesiones hasta el punto de aceptar el concepto de un intercambio de tierras, que contradice el punto principal de la demanda de las negociaciones palestinas, basado en el concepto de una retirada total de los territorios ocupados en 1967, por ejemplo, los territorios 鈥渆statales鈥 considerados un Estado observador. Tambi茅n acepta la legitimaci贸n de los bloques de asentamientos. Esto incluye la voluntad de conceder parte de Jerusal茅n este y Cisjordania a cambio de otros territorios, y acept贸 una soluci贸n justa acordada para los refugiados, renunciando a su derecho de regresar a su ciudad natal, Safad. Eso significa que el veto a esta cuesti贸n, que se considera la esencia de la causa palestina, est谩 en manos de Israel.

El presidente Abbas tambi茅n rechaz贸 la resistencia armada por principio; apoy贸 la resistencia popular sin responsabilizarse o ejercer su autoridad en Fatah, la AP o la OLP para utilizar dicha resistencia. Cree que los palestinos cosechan lo que siembran, y, sea lo que sea lo que hayan sembrado, no les da toda Palestina o un Estado basado en las fronteras de 1967 o incluso menos. Cree que no sembrar谩n esto hasta que demuestren que son eficaces a la hora de proporcionar seguridad y estabilidad al sistema regional, incluida la seguridad de Israel.

Por lo tanto, defendi贸 la coordinaci贸n de seguridad con la ocupaci贸n y la consider贸 sagrada, as铆 como defendi贸 la ejecuci贸n de las obligaciones pol铆ticas, econ贸micas y de seguridad descritas en los Acuerdos de Oslo, aunque sean unilaterales. Cree que esta es la 煤nica manera de demostrar que son dignos y obtener cr茅dito israel铆, 谩rabe, regional, estadounidense e internacional para los palestinos, a pesar de que los palestinos posean mucho, empezando por la justicia de la causa palestina, su superioridad moral y sus aspectos 谩rabes, musulmanes e internacionales; a pesar de la voluntad de acero del pueblo que est谩 comprometido con su causa y sus derechos y est谩 dispuesto a luchar por ellos, sin importar por cu谩nto tiempo y cu谩nto tengan que sacrificar.

A pesar de que han pasado 12 a帽os de su presidencia, Abu Mazen no ha podido cumplir su sue帽o de establecer un Estado palestino. En cambio, la realizaci贸n de este sue帽o se hizo m谩s distante cuando se convirti贸 en presidente. A pesar de todo, no se rindi贸 ni cambi贸 su sue帽o, excepto por peque帽os cambios t谩cticos, ya que cree que el precio de cambiarlo ser谩 el mismo que pag贸 su predecesor, y ya ha reiterado que 茅l no es Yasser Arafat.

Lectura: Abbas recuerda a Trump la soluci贸n de los dos Estados.

Ahora Abu Mazen se encuentra en una situaci贸n dif铆cil, y ya no puede adoptar la misma pol铆tica de siempre, debido a la presidencia de Donald Trump y lo que supone: m谩s apoyo a Israel en un momento en el que los extremistas de derechas gobiernan Israel y compiten a ver qui茅n toma la posici贸n m谩s extrema. Est谩 entre aquellos que quieren anexionar toda Cisjordania, con o sin sus habitantes; y aquellos que se conforman con anexionar la Zona C, con o sin sus pocos habitantes, o con anexionar parte de ellos de acuerdo con unos criterios estrictos.

De ah铆 el estrecho margen de maniobra de Abu Mazen, ya que no puede seguir con la pol铆tica que lleva utilizando desde que se convirti贸 en el presidente palestino. Como dije antes, esta pol铆tica combina la no confrontaci贸n – salvo dentro de l铆mites muy estrechos y bajo fuerza mayor 鈥 y no poder cumplir con las condiciones y demandas israel铆es, ya que cumplir con ellas contribuir铆a a la erradicaci贸n de la causa palestina.

Ahora debe elegir entre una confrontaci贸n que no quiere, rendirse 鈥 algo que teme 鈥 o resignarse; todas las opciones le colocan en una situaci贸n en la que espera esperar; puede que sea capaz de mantenerse en el poder hasta que Dios diga lo contrario. Tiene poderes ejecutivos, legislativos y judiciales completos que su predecesor no ten铆a debido a la falta de estas instituciones, tanto en la OLP como en la AP; adem谩s de la debilidad del Comit茅 Central de Fatah y del Consejo Revolucionario. Adem谩s, tras celebrarse la s茅ptima conferencia de Fatah y analizar sus resultados, Abu Mazen emergi贸 como un l铆der indiscutible que controla todas las autoridades, mientras que Fatah se debilit贸, ya que no aprovech贸 su conferencia para realizar una revisi贸n completa y formar una visi贸n nacional que unifique al pueblo y reestablezca las instrucciones de manera que incluyan miembros de todo el espectro pol铆tico y social. Fatah tambi茅n sufri贸 las consecuencias del conflicto con Muhammad Dahlan y sus partidarios, as铆 como de las consecuencias 谩rabes derivadas de esto.

Hay quienes preguntan por qu茅 Abu Mazen no toma medidas para acabar con la divisi贸n y convertirse en m谩s que el l铆der de Fatah, la AP, la OLP y algunos palestinos; convertirse en el l铆der de todos los palestinos.

Lo que ha impedido esto es que la autoridad que lidera es reh茅n de obligaciones injustas, y el camino hacia la unidad nacional debe pasar por conseguir una asociaci贸n pol铆tica completa. Esto significa que Hamas ha de convertirse en un aliado clave, y no podr铆a tomar ninguna decisi贸n o adoptar ninguna pol铆tica sin su participaci贸n. Hamas no es tan grande como otras facciones que Abu Mazen ha liderado 鈥 la OLP o la AP 鈥 sin ninguna objeci贸n o participaci贸n que afecte a su liderazgo. Adem谩s, Ham谩s est谩 m谩s organizado que Fatah, lo que significa que su participaci贸n puede suponer su liderazgo.

Otro factor que est谩 obstaculizando el camino hacia la unidad es que la participaci贸n en el proceso de toma de decisiones no se limitar谩 a Hamas. Tendr铆amos que incluir a Fatah, porque es necesario para la unidad. El valor y la participaci贸n de las otras facciones aumentar谩n, ya que formar谩n parte de la batalla entre las dos grandes facciones. La unidad causar谩 enfado a Israel, y, ya que Israel es el Estado ocupador, juega un papel principal en Palestina que no puede ser ignorado. Adem谩s, la entrada de Ham谩s y la Yihad Isl谩mica en la OLP sin aceptar las condiciones del Cuarteto someter谩n a la OLP a un boicot y un rechazo estadounidense 鈥 y quiz谩s europeo e internacional.

Por lo tanto, Abu Mazen prefiere mantener la situaci贸n tal y como est谩, ya que cree que as铆 causar谩 menos da帽os que la unidad.

El tal贸n de Aquiles de la visi贸n de Abu Mazen de la situaci贸n es que cree que puede mantener la situaci贸n tal y como est谩 hasta que se den avances y cambios que permitan la aceptaci贸n de Palestina como Estado. Sin embargo, la experiencia pasada desde los Acuerdos de Oslo, espec铆ficamente desde que se convirti贸 en presidente, no vivido ning煤n avance positivo, sino que provoc贸 avances contraproducentes, no s贸lo porque no logr贸 cumplir la promesa de un Estado, sino tambi茅n porque esta misma promesa provoc贸 la profundizaci贸n de la ocupaci贸n, la extensi贸n de los asentamientos a un ritmo alarmante, la fragmentaci贸n del Estado, el asedio a Gaza, la divisi贸n y la marginalizaci贸n de la causa; lo que hace inevitable que cambie el curso de acci贸n, a pesar de todos los peligros y p茅rdidas que pueda provocar. Esto se debe a que es imposible que la situaci贸n actual se mantenga, y llevar谩 a la p茅rdida total. Abbas tiene que elegir entre una confrontaci贸n que no quiere y una rendici贸n, que teme.

Si Abu Mazen no elige ninguna, su mejor opci贸n es retirarse y dejarle la responsabilidad a alguien que pueda soportarla, y a su vez manteniendo la posibilidad de que la autoridad y el liderazgo puedan transferirse sin contratiempos y de manera legal y nacional, recurriendo a la gente tan pronto como sea posible sin causar ning煤n da帽o.

Traducido聽del Centro Palestino de Informaci贸n, 28 de febrero de 2017

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