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El patrimonio histórico sirio a través de la guerra

Con la pérdida del patrimonio histórico de Siria se pierden también los primeros hitos de la civilización humana
Foto de archivo del Templo de Baalshamin, en el yacimiento histórico de Palmira, Siria

La guerra que sacude a Siria desde 2011 está teniendo unas consecuencias catastróficas a nivel humano (más de 400.000 muertos, al menos 1 millón de heridos y 10 millones de desplazados), además de estar asolando todo el territorio sirio, con sus maravillas patrimoniales incluidas. Ruinas romanas, iglesias bizantinas, fuertes islámicos o palacios otomanos han sido el objetivo de ataques por parte de los distintos actores del conflicto.

Siria ha sido desde hace miles de años cruce de caminos entre Oriente y Occidente, junto con Mesopotamia (el actual Irak) ha sido la cuna de las primeras civilizaciones sedentarias. Siria cuenta con 6 monumentos incluidos en la lista de patrimonio mundial elaborada por la UNESCO. Desde 2013 estos monumentos han pasado a formar parte de la lista de patrimonio mundial en peligro y en algunos casos han sido gravemente dañados. Hay otros 12 monumentos que se han incluido en la lista indicativa, para ser evaluados en el futuro y ser inscritos en la lista de sitios patrimonio de la humanidad, algunos de estos yacimientos también han sido atacados y dañados, como las ruinas de Apamea.

La primera consecuencia negativa para el patrimonio sirio derivada del conflicto es que los trabajos de restauración en museos, fortalezas, monumentos y yacimientos se han detenido; aparte de los edificios destruidos, los monumentos históricos necesitan revisiones periódicas y reformas para mantener un buen estado de conservación, y la imposibilidad de llevar a cabo estos trabajos pone en peligro el futuro de edificaciones realizadas con ladrillo o adobe, como por ejemplo las de Ebla o el palacio real de Mari, construido sobre el rio Éufrates.

Desde el comienzo del conflicto se ha observado como edificios monumentales han sido ocupados por fuerzas armadas por ser considerados puntos estratégicos. Monumentos históricos, museos, lugares de culto y yacimientos arqueológicos que estaban situados en puntos relevantes para el control de barrios y ciudades ha sido utilizados como bases de operaciones militares; estos hechos han sido condenados por el ICOMOS y por la UNESCO, pero no por el ejército regular sirio ni otros organismos internacionales.

Con el desarrollo del conflicto aparecieron otras amenazas para el patrimonio como bombardeos intencionados en barrios de alto valor histórico, destrucción de monumentos con excavadoras e incluso sitios volados con dinamita, multiplicación del saqueo de yacimientos arqueológicos y el contrabando de piezas expoliada y robadas de museos con poca seguridad, actos vandálicos e incluso la reutilización de piedras antiguas para barricadas y estructuras defensivas.

Las excavaciones y el expolio ilegal ya existían en Siria antes del conflicto, pero desde 2011 se han generalizado. Las autoridades sirias retiraron numerosas piezas de los museos nacionales y están ahora protegidas en el Banco Central. Las piezas del museo de Hama ya ha sido robadas; el sitio arqueológico de Afamia también ha sufrido expolio; la ciudad antigua de Ebla, además de sufrir los estragos de los combates militares, fue saqueada. La zona con más peligro es la región próxima a la frontera con Turquía, ya que ningún experto ha podido ir hasta esa zona a clarificar las pérdidas.

Damasco: Damasco es considerada la ciudad habitada más antigua del mundo, se conoce su existencia desde hace más de 4000 años y desde entonces ha sido habitada de forma ininterrumpida; era un punto de descanso obligado para las caravanas que iban camino de la peregrinación a la Meca, fue la sede del imperio musulmán de los Omeyas ,parcialmente destruida por los mongoles y posteriormente reconstruida por los otomanos que construyeron lujosos palacios en ella.

Varios monumentos de la ciudad, declarada patrimonio de la humanidad en 1979, han resultado gravemente dañados como consecuencia de combates y bombardeos:

En 2012 algunas casas del barrio otomano de Al Midan, en Barzeh resultaron gravemente dañadas. También han resultado destruidas total o parcialmente el Museo de la caligrafía árabe y el Museo de las artes y tradiciones populares de Qaser al Adem, la ciudadela de Damasco y la fachada occidental del patio interior de la gran mezquita de los omeyas. Además, se instalaron puesto de control en algunas entradas de la ciudad antigua como Bab Sharqi, lo cual pone en peligro el edificio en caso de ataque. En la periferia de Damasco varios monumentos y lugares de culto resultaron dañados como el templo romano de Al Dimeir o la sinagoga de Jobar .

Alepo:La ciudad antigua de Alepo se ha mantenido intacta desde su construcción entre los siglos XII y XVI, cuenta con más de 2000 yacimientos arqueológicos de importancia. Pero desde comienzos del conflicto sirio ha sido uno de los principales escenarios de la guerra, donde sean librado encarnizados combates en la ciudad antigua. Aunque el conflicto comenzó en 2011, hasta 2012 no comenzaron los bombardeos y la destrucción masiva de la ciudad.

Entre los monumentos más destacados se encuentra la Gran Mezquita Omeya de Alepo, donde se encuentra la tumba del profeta Zacarías, y fue levantada en el año 710 d.C. ; este edificio quedo severamente dañada el 24 de abril de 2013, concretamente, el minarete (que al parecer estaba siendo utilizado como refugio por un francotirador) que databa del S. XIII, quedó reducido a escombros. El patio interior y el jardín que rodeaba el edificio también han sido parcialmente destruidos.

La ciudadela también ha sufrido diversos daños, la entrada y la torre de origen mameluco del lado norte han recibido daños, además, el edificio ha sido tomado por francotiradores del ejército regular sirio, lo que puede provocar que sea atacada por los rebeldes, que ya han dinamitado otros edificios monumentales como Qaser al Seray o el Palacio de Justicia .

El Museo Nacional de Alepo también ha sufrido daños; este edificio alberga una de las colecciones más importantes que reflejan la historia de Alepo y de Siria. Desde fotografías de satélite se puede observar que parte del techo ha desaparecido como resultado del impacto de bombas.

El viejo Zoco también ha sufrido severos daños: en primer lugar sufrió un grave incendio en septiembre de 2012, que arruinó unos 1400 puestos; más tarde otras tiendas sufrieron daños por los bombardeos, y el Zoco ha sido escenario de combates callejeros entre los rebeldes y los partidarios del Régimen.

Bosra: Bosra es una ciudad construida en roca de basalto negra, se conoce su existencia desde el siglo XIV a.C. pero su desarrollo comenzó en el S. II a.C. En ese momento se construyó uno de los teatros romanos con mayor capacidad del oriente romano, que se ha conservado casi intacto. Bosra fue declarada patrimonio de la humanidad en 1980, incluyendo sus templos romanos, el teatro, la puerta nabatea, las iglesias bizantinas. Esta ciudad ha sido un campo de batalla entre los rebeldes y el ejército de Bashar Al-Assad, que bombardeó la ciudad con barriles de TNT lanzados desde helicópteros.

Hasta el momento 8 edificios han resultado parcialmente dañados, y parte de la columnata del templo de Kalybè  ha resultado destruida. El palacio bizantino conocido como palacio de Trajano resultó dañado por un obús lanzados desde un tanque; La catedral de San Sergio,que data del siglo III d.C. resulto alcanzada por un obús y perdió el tejado; varios mezquitas también resultaron dañadas, como la Mezquita de Omar, construida en el S. VIIId.C.; la mezquita Mebrak al Naqah, que según la tradición, acogió el primer Corán; La mezquita de Fátima  y el Hamam Menjik, construido en el S. XIII d.C.

Los rebeldes dinamitaron varias casas para atacar a los francotiradores, y se han levantado puestos de control en monumentos como las torres Ayubidas. Además, se han construido estructuras cerca de monumentos y se han identificado excavaciones clandestinas cerca del cementerio.

Pamira:El oasis de Palmira se encuentra en la provincia de Homs, en él están las ruinas monumentales de una ciudad nabatea fundada hace más de 4000 años y que fue uno de los centros culturales más importantes de la antigüedad; Debido a las influencias de diversas civilizaciones, las técnicas artísticas y arquitectónicas autóctonas se fusionaron con técnicas grecorromanas y persas. Su oasis ha visto pasar miles de caravanas que atravesaban la ruta de la seda, desde China hasta Roma. Este oasis se ha viso ocupado militarmente tanto por los yihadistas del ISIS como por el ejercito regular sirio.

En mayo de 2015, Daesh entró en Palmira, provocando diversos destrozos, desde la destrucción de estatuas y estructuras conservadas in-situ hasta la destrucción de piezas del museo de Palmira y su transformación en juzgado y mazmorra para prisioneros. La protección del patrimonio se convirtió en asunto de vida o muerte para los sirios que se dedicaban a su estudio y conservación. En agosto el grupo terrorista decapitó al antiguo director del sitio arqueológico y museo de Palmira, Khaled Al Assad; el motivo de esta ejecución irracional fue no querer desvelar donde se encontraban las piezas que previamente habían sido escondidas ante la próxima llegada del grupo terrorista. Fue torturado durante un mes y decapitado en la plaza de Palmira.

En marzo de 2016 las tropas de Al Assad recuperaron el control del territorio, en los alrededores de las ruinas se encontraron minas anti persona y una fosa común con más de 30 cadáveres. Por otro lado, el ejército regular sirio también ha protagonizado saqueos y expolio, además de haber realizado obras irreversibles con excavadoras, como una carretera de 2 Km que parte desde un puesto de control y crea una trinchera a lo largo del yacimiento. También se han instalado armamento pesado cerca de monumentos antiguas, con las terribles consecuencias que ello puede tiene, como el desplazamiento de piedras y materiales por las vibraciones de las explosiones.

Pero el daño real causado al patrimonio sirio no podrá ser debidamente estudiado y cuantificado hasta que no finalice el conflicto. Actualmente no se vislumbra una solución política, ya que el régimen parece haberse decidido a luchar contra los rebeldes hasta que no quede ningún combatiente. Por otra parte, cada semana nos llegan noticias de ciudades y puntos estratégicos que cambian de manos, siendo recuperadas por el ISIS, en manos de las facciones rebeldes o que han sido retomado por el ejército regular sirio. Esto nos da a entender que la salida a este conflicto se halla aún lejos y que es probable que la destrucción del país, su patrimonio incluido, continúe.

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