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Un juicio y una pantomima es lo máximo que pueden esperar los palestinos

Manifestantes israelíes protestan contra la sentencia a Elor Azaria (Daniel Bar On/ Agencia Anadolu)

La Corte Militar israelí de Tel Aviv/Jaffa ha declarado culpable de homicidio al Sargento Elor Azaria, de 19 años, por haber disparado a un palestino herido y desarmado en la ciudad de Hebrón, en la Cisjordania ocupada. Azaria será sentenciado a mediados de Enero a una pena máxima de 20 años de prisión.

Muchos palestinos, incluidos familiares y amigos de Abdel Fattah al-Sharif, el palestino al que mató Elor Azaria,  aplaudieron la sentencia, pero este no es un caso normal de un israelí que comete un crimen contra un palestino y es llevado a la justicia. Y es que quizás su aplauso sea prematuro, ya que parece que Azaria no pasará mucho tiempo entre rejas, incluso si finalmente es condenado a prisión a finales de este mes. Los analistas ya han advertido que el diario Times of Israel ha anunciado que probablemente su sentencia se verá muy rebajada.

Mientras tanto, la opinión pública israelí ha comenzado a ejercer presión sobre el gobierno, describiendo a Azaria como un héroe. Desde su arresto, se han producido multitudinarias manifestaciones populares pidiendo su liberación.

Él mismo día en que fue declarado culpable, el Canal 2 de la televisión israelí emitió una encuesta que aseguraba que el 51% de los israelíes están en contra del veredicto, mientras un 67% de ellos exige que se tenga “clemencia” con el soldado. Un número significativo de israelíes aseguran considerarlo un “héroe”.

Tan solo instantes después de que se anunciara el veredicto, el ministro de Educación Naftali Bennet dijo que Azaria debía ser indultado “inmediatamente”. El político de extrema derecha urgió al ministro de Defensa Avigdor Lieberman a garantizar que el soldado no pasaría “ni un sólo día en prisión”. También el ministro del Interior, Aryeh Deri, se hizo eco del llamamiento de Bennet: “Los tribunales han hecho su trabajo”, dijo Deri, “respeto el veredicto, pero ahora lo correcto es perdonarle. El proceso por el que ha pasado el chaval y su familia justifican que sea perdonado”.

En un emotivo comunicado emitido sobre el caso, el primer ministro Benjamin Netanyahu se refirió a Azaria y a los demás soldados israelíes como “nuestros hijos e hijas”. Concluyó con una pequeña nota asegurando que apoyaría el indulto a Elor Azaria. Netanyahu es sólo una de las prominentes figuras de la clase política israelí, incluyendo al presidente, que han expresado su tristeza por el veredicto y han exigido el perdón para el soldado.

Si finalmente Azaria no recibe el indulto, lo más probable es que reciba una sentencia muy rebajada. Incluso los halcones de la extrema derecha que han dicho públicamente que debería haber un castigo para el “error” cometido por el soldado, han expresado también su tristeza y su apoyo al soldado y su familia.

Azaria “se tomó la justicia por su mano” y “abrió fuego sin justificación alguna”, dijo el exministro de Defensa Moshe Ya’alon. A pesar de todo, después del veredicto afirmó: “Este es un día triste para todos nosotros; para la familia de Azaria, para los ciudadanos de Israel y para mí”.

A pesar del “difícil veredicto”, dijo Lieberman, posiblemente el ministro más extremista del gabinete- “debemos respetar la ley”.

Dadas todas estas circunstancias, los analistas no esperan que Azaria pase mucho tiempo en la cárcel – si es que llega a pasar alguno-. Esto no nos debería sorprender, puesto que hay antecedentes similares.

En 1956, soldados israelíes asesinaron a 49 palestinos en el pueblo de Qafr Qasim, incluyendo a 23 niños y a una mujer embarazada. Ocho militares, incluyendo dos altos mandos, fueron declarados culpables por una corte militar. Los generales Shmuel Malinki y Gabriel Dahan fueron condenados a 15 y 17 años de cárcel respectivamente. Menos de tres años después, todos fueron puestos en libertad e incluso promovidos dentro del ejército. Uno de los soldados involucrados en la masacre sólo fue declarado culpable de declarar el toque de queda sin permiso. Fue liberado después de pagar una multa de un centavo israelí.

Para aquellos que estén esperando la justicia de un tribunal israelí contra un soldado israelí, sólo tienen que mirar los resultados del juicio de Qafr Qasim y recordar que este es un precedente de larga data en el sistema legal israelí. Los llamamientos públicos al perdón son el escenario requerido para que el tribunal haga una demostración de indulgencia y compasión hacia el joven soldado. Poca o ninguna compasión será mostrada a la familia de Abdul Fattah Al-Sharif que, no debe olvidarse, ni siquiera estaba armado cuando fue disparado y asesinado por soldados israelíes. En todo esto, el Poder Judicial demostrará que un juicio es todo lo que los palestinos pueden esperar, haciendo una burla de la llamada justicia israelí.

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