Portuguese / Spanish / English

Oriente Medio cerca de usted

Estados Unidos considera a Gülen un “talento excepcional”. Debería ser juzgado como un delincuente común.

Ahora es el momento en que los EE.UU. deben extraditar a este "extraordinario extranjero" de vuelta a Turquía como un delincuente ordinario sobre la base del acuerdo firmado entre los EE.UU y Turquía en 1981, así como por los delitos ​​de los que es responsable.

Fetullah Gülen, el autor intelectual del intento de golpe de julio en Turquía, adquirió su estatus de residente permanente en los EE.UU. bajo la categoría de “extranjero con habilidades extraordinarias” después de una decisión judicial en 2008.

Es ésta una categoría de residencia otorgada a aquellos que puedan demostrar una capacidad extraordinaria en su campo académico o ámbito profesional.

¿Fue profética la decisión de Estados Unidos? Tras el golpe de estado de julio, la saga de cómo Gülen y su red de conspiración han operado en secreto durante muchos años ahora se está desmoronando bajo esta condición preferencial.

¿Cómo funciona la red de Gülen?: una introducción

Gülen ha establecido un estructura global legal a lo largo de muchos años usando sus “habilidades extraordinarias”, tan sofisticadas y a la vez tan sencillas. Eran sofisticadas porque la red se organizó con la mentalidad de una red de inteligencia encubierta. Pero también era bastante primitiva, ya que fue motivada por un incentivo muy simple: tenía una oferta irresistible para todo el mundo.

Es ésta el tipo de red que puede dirigirse a los países más subdesarrollados y que sufren hambrunas en el mundo, a los que incluso las ayudas de la ONU no han podido acceder correctamente, y extender una invitación en mano, como la oferta de lujo de una educación privada.

Ningún país ordinario pudo rechazar dicha oferta. Desde el momento en que esta oferta es aceptada, la maquinaria gulenista entra en juego y comienza su viaje hacia su destino final.

En cuestión de tres a cinco años, las élites de estos países comienzan a inscribir a sus propios hijos en estas escuelas privadas. La maquinaria gulenista presenta a los niños oportunidades en diversos sectores que no están disponibles ni accesibles a cualquier otra organización. Podía proporcionar mucho más que sus padres. Un general del ejército en un país, donde el ingreso per cápita sería de menos de 1.000 dólares al año, pronto se encontraría a sí mismo sentado en la misma mesa de la cena con empresarios de todo el mundo, mientras que su hijo recibe una buena educación en casa.

Las élites políticas y empresariales del país de este hipotético general comenzarán a ser invitadas a los viajes de negocios privados a las capitales del mundo, tal vez incluso comiencen a aparecer entre la comitiva oficial en las visitas a estas ciudades. Y la red gulenista podría ofrecer diferentes tipos de enfoques en distintos países, por ejemplo, a través del triunvirato de la educación, la inversión y grupos de presión global.

La situación no sería realmente muy diferente en un país donde el ingreso per cápita está por encima de los 30.000 – 40.000 dólares. Los gulenistas fijan sus ojos en cada individuo que tiene un cargo electo, acercándose a los alcaldes de las ciudades más pequeñas, así como senadores, representantes de los pueblos y gobernantes. La misma oferta sencilla se hacía siempre: vamos a trabajar voluntariamente en su campaña, proporcionarle enlaces de relaciones públicas de forma gratuita, incluso donar fondos considerables para sus actividades.

Lo mismo ocurre con las ofertas de viajes para conferencias en el extranjero realizadas a periodistas, académicos y miembros de ONG. Nadie se molesta por títulos de conferencia sin sentido, nadie hace preguntas con respecto a esos “gulenistas interesantes” producidos en masa; nadie quiere echar a perder esos momentos felices haciendo preguntas incómodas.

Si se les ocurriera hacer cualquier pregunta durante una época en la que el turismo académico y periodístico mundial gulenista ha llegado a su punto álgido, a continuación encontrarían un escudo del discurso impenetrable sobre “la tolerancia, el diálogo, la armonía, la amistad entre religiones, la lucha contra el radicalismo” etc.

Los militares: el brazo encubierto del gulenismo

La situación en Turquía es similar a la de gulenismo mundial, pero hay una diferencia importante. Y esa diferencia es exactamente donde la “habilidad extraordinaria” de Gülen puede verse.

En Turquía, todas las instituciones y estructuras gulenistas, que se cuentan en decenas de miles, desde el mundo de los negocios, el deporte y la educación, de las artes hasta las ONG y los medios de comunicación, se han organizado como una zona de amortiguación para ocultar el brazo armado del movimiento, que consiste en una red gulenista de policías, soldados, fiscales y jueces.

Entre los policías, se incluye decenas de miles de afiliados, un gran número de ellos con cargos en inteligencia policial. Con posterioridad a su adquisición de varias academias de policía hace muchos años, casi todos los policías que se graduaron pasaron a ser miembros de esa red. Desde finales de la década de 1980, comenzaron a infiltrarse gulenistas en la policía, que se contaban por miles.

El Ministerio del Interior declaró que, a principios de 2014, de los 7.000 miembros del Servicio de Inteligencia de la Policía, 6.500 eran gulenistas.

El ministro del Interior Efkan Ala también indicó que, durante el mismo período, 74 de los 81 jefes de las direcciones provinciales de policía eran miembros de la red gulenista. Sin embargo, agregó, “todos ellos habían sido o destituidos o nombrados para posiciones pasivas en el año 2014”. Esto explica por qué la policía no estuvo a favor de la tentativa de golpe de julio.

Por el contrario, los militares fueron el segmento más encubierto y secreto de la organización gulenista. Ellos comenzaron a infiltrarse en las fuerzas armadas en secreto a partir de 1971, proporción que aumentó considerablemente a partir de 1984 debido a la información privilegiada de la que gozaban.

Los generales detrás del intento de golpe de julio tuvieron que haber entrado en las fuerzas armadas en la década de 1980 como muy tarde: un candidato que entró en una escuela secundaria militar en 2000 habría alcanzado el grado de teniente para el año 2016.

A pesar de los rumores persistentes, no es posible determinar en qué medida los gulenistas encubiertos penetraron en las fuerzas armadas: sólo podría ser determinado por el comportamiento inesperado, la resistencia y la falta de voluntad por parte de los involucrados, por ejemplo, en sus acciones durante la lucha contra el PKK o el terrorismo como consecuencia de la crisis de Siria.

A finales de 2015, la estructura gulenista dentro de las fuerzas armadas comenzaron a exponerse: si no hubiera sido por el intento de golpe de Estado, entonces los miembros gulenistas reconocidos de las fuerzas armadas habría sido purgado por la reunión de alto consejo militar, que cada mes de agosto decide ascensos, nombramientos y retiros dentro de los servicios.

De cómo el poder judicial se convirtió en una herramienta del gulenismo

El poder judicial es otra de las armas más importantes en manos de los gulenistas, penetrando en el sistema antes de que Erdogan y su gobierno llegaran al poder.

Los gulenistas, que formaron un ejército judicial de miles de fiscales y jueces, comenzaron su actividad conspirativa hace muchos años, después de la intensificación de 2008. Soldados, oficiales, periodistas, civiles y políticos de todas las tendencias políticas se han visto frente a los jueces gracias a montajes y conspiraciones de los fiscales gulenistas.

La maquinaria era simple: la inteligencia policial fabricaría pruebas, los fiscales contestarían a la corte basándose en montajes y acusaciones ficticias, y los jueces emitirían veredictos hasta entonces nunca vistos.

Mientras tanto, equipos de inteligencia gulenistas dentro de la policía y los fiscales recibirían permiso sin oposición de los jueces gulenistas al tribunal, para realizar escuchas ilegales a los ciudadanos.

De esta manera, cientos de miles de ciudadanos, incluidos empresarios, periodistas y políticos han sido amenazados y chantajeados en beneficio del movimiento gulenista.

Incluso las conversaciones telefónicas de este autor han sido registradas durante años sin que ninguna decisión judicial fuese necesaria.

Desde 2007, cientos de soldados de alto rango y oficiales – incluyendo uno de los jefes de personal – han sido encarcelados. Así mismo, se hizo un intento de llevar a prisión al director de la Organización Nacional de Inteligencia (MIT).

El ex presidente del principal partido de oposición, el CHP, que no dejaría el cargo hasta muchos años después, fue expulsado por la revelación escandalosa de cintas de vídeo sobre su vida privada.

El 17 de diciembre de 2013, hubo un intento de derrocar al gobierno a través de acusaciones de corrupción fabricadas contra el gobierno.

En la actualidad existe un consenso nacional sobre que FETO está, y estaba, detrás de todos estos acontecimientos.

La única diferencia ahora en comparación con antes del golpe de julio es que la red gulenista ha añadido al ejército en su triángulo diabólico junto a la policía, la fiscalía y el poder judicial.

Ahora es el momento en que los EE.UU. deben extraditar a este “extraordinario extranjero” de vuelta a Turquía como un delincuente ordinario sobre la base del acuerdo firmado entre los EE.UU y Turquía en 1981, así como por los delitos de los que es responsable.

¿Cómo pueden los estadounidenses dudar de si Gülen estaba detrás del intento de golpe de julio? Hay algo que deben entender: el golpe de Estado terrorista, que fue respaldado por miles de simpatizantes y partidarios, militares y policías, fue orquestado por Gülen, un hombre que vive en una pequeña ciudad de América – al igual que el ataque del 11 de Septiembre en los EE.UU fue cometido por Osama Bin Laden, quien en ese momento residía en una cueva lejana en Afganistán.

 

Este artículo fue publicado originalmente en www.middleeasteye.com el 25 de agosto de 2016.

Categorías
ArtículosArtículos de OpiniónAsia y AméricaEuropa y RusiaOrganizaciones InternacionalesTurquíaUNUS
Recordando La Masacre De Rabaa

Mantente [email protected]

Subscríbete para recibir nuestros boletines