Portuguese / Spanish / English

Oriente Medio cerca de usted

Dahlan, respaldado por Egipto, el favorito para suceder a Mahmud Abbás al frente de la Autoridad Palestina

En “El final de la Era Abbás”, Thrall escribe que “países árabes como Egipto, Catar y los EAU han suministrado apoyo financiero y político a los rivales de Abbás, incluyendo al antiguo hombre fuerte de Gaza, Mohammed Dahlan, ahora exiliado en Abu Dhabi".

La actual intifada ha conducido al desgaste de la ya frágil posición política del presidente palestino Mahmoud Abbas, que está dirigiendo una nación divida con instituciones fracasadas. Con la cifra de muertes aumentando por ambas partes, la revuelta no da señales de ralentizarse, debido a la creciente frustración que sienten los jóvenes palestinos con respecto a las políticas y violaciones de derechos humanos por parte de las autoridades israelíes ocupantes. El hecho de que la AP esté cooperando con Israel en cuestiones de seguridad, y que entretanto el estado sionista continúa expandiendo sus asentamientos ilegales, no hace sino empeorar la situación.

Esto lo ponía de manifiesto un reciente reportaje publicado en el New York Times, que arrojaba luz sobre la lucha por suceder al presidente Abbas. Según el NYT, el favorito es Mohammed Dahlan, que cuenta con el respaldo de Egipto y de los EAU. Marwan Barghouti y Nasser Al-Kidwa también se cuentan entre los potenciales sucesores.

En medio de las crecientes conjeturas sobre quién y cuándo sucederá a Abbás, de 81 años, el periódico cita un artículo de reciente publicación de Nathan Thrall, un experto analista del International Crisis Group. En “El final de la Era Abbás”, Thrall escribe que “países árabes como Egipto, Catar y los EAU han suministrado apoyo financiero y político a los rivales de Abbás, incluyendo al antiguo hombre fuerte de Gaza, Mohammed Dahlan, ahora exiliado en Abu Dhabi”.

El NYT también apuntaba a la posibilidad de un liderazgo más colectivo dirigido por Al-Kidwa, un familiar del difunto presidente Yasser Arafat y antiguo ministro de Exteriores, que trabajaría codo con codo con Majid Faraj, el actual jefe de los servicios de inteligencia, y con Salam Fayyad, exprimer ministro y exministro de finanzas.

Faraj nació en 1962, y es tenido en alta estima por EE.UU. y por Israel, que lo consideran un socio en el que se puede confiar. Recientemente, alardeó de que las fuerzas de seguridad de la AP habían abortado “por lo menos 200 ataques” contra Israel desde Octubre. Una declaración que fue criticada por el Movimiento de Resistencia Islámica, Hamás.

Aunque Fayyad, por su parte, nunca llegara a ser miembro de Fatah, cuenta con el respeto de Israel y de Occidente; pero Abbas le ve como una amenaza a su propio liderazgo. Entre el resto de potenciales sucesores se cuenta también Jibril Rajoub, que es considerado el candidato de Catar.

El favorito, sin embargo, es Dahlan, de 54 años, cuyo nombre ha sido citado con frecuencia como potencial sucesor. Vive en un exilio de lujo en Abu Dhabi desde que fuera expulsado de Fatah por Abbas en 2011, tras acusar al presidente de matar a Arafat. El propio Dahlan ha sido acusado de corrupción, pero se sabe que recibe un fuerte apoyo por parte de Egipto y los EAU. Como hablante de árabe, hebreo e inglés, todo apunta a que tiene buenas posibilidades.

El otro nombre que ha sido mencionado en la lucha por la sucesión de Abbas es el de Marwan Barghouti. A sus 56 años, es denominado con frecuencia “el Mandela palestino”, debido a sus intentos de reconciliar a Fatah y a Hamás y por el hecho de que se encuentra encarcelado en una prisión israelí cumpliendo cinco cadenas perpetuas consecutivas por cargos de homicidio. Opera desde detrás de las rejas gracias a su influyente esposa, Fadwa, y a una red de seguidores. El secretario general de la Organización por la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, dijo este mes en declaraciones a la emisora alemana Deutsche Welle que apoyaría a Barghouti en el caso de que fuera candidato a presidente.

¿Cuándo se hará necesaria la sucesión? “Puede que Abbás se marche más temprano que tarde,” dijo una fuente anónima al NYT.

Una encuesta a cargo del Centro Palestino de Política e Investigación Estadística, del pasado Diciembre, indica que el 65% de los palestinos quieren que el presidente Abbás dimita. También están a favor de otro levantamiento armado, tras haber perdido la esperanza de lograr la paz a través de negociaciones y de los Acuerdos de Oslo.

“Abu Mazen [Abbás] no ha conseguido nada,” decía Shaikh Taha Qattanani. “Los palestinos merecen un liderazgo fuerte, independientemente de que se trate de Fatah o Hamás”.

El seguidor de Fatah Ramiz Hassouna cree que Fatah carece de planes o estrategias para el pueblo palestino. “Sus miembros han perdido su dedicación a la tierra y a la causa palestina,” señala. “Están más interesados en sus cuentas en el banco”.

Según un ex asesor de Abbás, el presidente tiene la intención de morir en el cargo. “Cada vez está más aislado. Abu Mazen es como un árbol azotado por el viento, que va perdiendo hojas por todas partes. Cree que todo el mundo le escucha, pero ya nadie lo hace”.

Bajo el liderazgo de Abbas, las instituciones palestinas se han deteriorado, y se calcula que el déficit presupuestario de 2015 asciende a 700 millones de dólares. Además, el cisma político con Hamás sigue en marcha, con Fatah controlando Cisjordania, en tanto que el movimiento islámico permanece al cargo de la Franja de Gaza.

Según el NYT, la fragilidad política del presidente Abbas quedó dolorosamente de manifiesto el pasado septiembre, cuando convocó una reunión del Consejo Nacional Palestino para expulsar a un antiguo aliado, Yasser Abed Rabbo, tras acusarlo de conspirar con Dahlan y Fayyad. En 1996, Abbas había llamado a hacer una “realineación” del Comité Ejecutivo de Fatah y a la expulsión de Rabbo, pero no había alcanzado su propósito.

Otra señal de lo delicado de la sucesión de Abbás es que Jamal Tirwai, junto con otros miembros de Fatah tales como Kaddoura Fares, se negó a participar en ruedas de prensa. “Estamos preocupados de que la Autoridad Palestina se vuelva más débil con cada día que pasa,” dijeron.

¿Tiene Israel un candidato preferido? El ministro de Asuntos Estratégicos israelí, Gilad Erdan, dijo que se trata de una decisión difícil. “Si decimos a quién preferimos, le estamos perjudicando a ojos de esos otros,” explicó.

Traducido desde Masralarabia, 28 de Febrero de 2016.

Categorías
Blogs

Mantente [email protected]

Subscríbete para recibir nuestros boletines

Revive el Viaje de los refugiados de la Nakba