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Drones: una nueva amenaza para el frente interno israelí

Una imagen tomada el 22 de mayo de 2020 muestra drones militares en el hito conmemorativo de Hezbolá en el bastión de la colina de Mleeta, construido en 2010 para conmemorar la retirada de Israel del país [JOSEPH EID/AFP vía Getty Images].

El estamento militar y de seguridad israelí sigue preocupado por la amenaza de los drones que han surgido recientemente tanto en el frente de Gaza como en el de Líbano. La Resistencia palestina y libanesa revelaron una muestra de los drones que poseen, lo que significa que llevan un tiempo trabajando para mejorar sus capacidades en este campo con el fin de socavar la superioridad de la Fuerza Aérea israelí. De hecho, varios drones han conseguido penetrar en el espacio aéreo israelí y regresar sanos y salvos.

Los militares israelíes creen que estos drones forman parte de un plan secreto de las fuerzas hostiles de la región para crear una fuerza aérea de amplio alcance que se pondrá en acción contra zonas sensibles de Israel, en caso de una escalada militar a gran escala. Los aviones no tripulados de la semana pasada recuerdan al primer avión no tripulado lanzado por Hezbolá en noviembre de 2004, cuando consiguió infiltrarse en el espacio aéreo israelí durante 18 minutos, y regresó sano y salvo a su base en Líbano.

Desde entonces, han pasado 18 años de fortalecimiento y potenciación con la ayuda de las industrias de defensa, el ejército y la Guardia Revolucionaria de Irán. Esto significa que Hezbolá cuenta con decenas de drones, algunos de los cuales se utilizan para fotografiar y recopilar información, mientras que otros se emplean para misiones ofensivas, como en el caso de la infiltración que tuvo lugar en 2005. En la Segunda Guerra del Líbano de 2006 también hubo intentos de infiltración de estos drones en los territorios palestinos ocupados, pero la Fuerza Aérea los interceptó y derribó. Asimismo, en octubre de 2012, un avión fue lanzado desde el Líbano a través del Mediterráneo, y la Fuerza Aérea lo interceptó.

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Ya no es un secreto que el ejército israelí y sus servicios de seguridad vigilan los esfuerzos de la Resistencia palestina y libanesa para operar estos drones. Se están preparando para que los drones lleven misiles en el futuro, así como para utilizarlos para la recopilación de información. Estos grupos de resistencia, según las denuncias israelíes, reciben envíos de armas que incluyen varios tipos de drones y se jactan de su capacidad para producirlos también internamente.

Los círculos militares y de seguridad israelíes afirman que las entidades hostiles disponen de cientos de tipos de drones con diferentes alcances y tamaños que pueden realizar múltiples tareas, y que intercambian dichas capacidades entre ellos. Estos grupos están muy interesados en adquirir armas convencionales y avanzadas, lo que demuestra que ya no les preocupa la disuasión israelí y que actúan según sus propios intereses, al margen de las amenazas israelíes.

Al mismo tiempo, los círculos militares israelíes se detuvieron ante el hecho de que los aviones de combate, los helicópteros y los misiles Cúpula de Hierro israelíes no lograron derribar un avión no tripulado que llegó desde el Líbano. Este incidente ha supuesto un nuevo reto para la ocupación, del que no tuvo que preocuparse en anteriores rondas militares. Esto es especialmente importante ya que estos drones pueden comprarse simplemente a través de Internet, y hay muchos tipos más peligrosos por ahí.

Hezbolá había utilizado anteriormente algunos pequeños drones que obtenía de Irán, y otros que fabricaba localmente. Esto llevó al estamento militar israelí a buscar soluciones baratas para esta amenaza que se ha extendido por todo Oriente Medio. Aunque Israel ha anunciado recientemente la disponibilidad de su sistema de interceptación basado en láser, no ha tenido tanto éxito.

El dron que entró en Israel desde el sur del Líbano provocó un estado de pánico entre los colonos del norte de Israel. A pesar de que se lanzaron helicópteros de combate contra él, de que se activó la Cúpula de Hierro y de que se dispararon dos alarmas en la zona, el dron pudo escapar de todos estos sistemas y regresar al Líbano ileso.

Estos drones más pequeños y difíciles de interceptar llevan mucho tiempo operando en todos los campos de batalla de Oriente Medio. Antes sólo estaban en manos de estados y ejércitos poderosos, ahora están llegando a manos de fuerzas locales y organizaciones armadas, quizás porque son relativamente baratos, aunque suponen una gran amenaza. Esto ha llevado al estamento militar israelí a seguir buscando durante mucho tiempo la manera de enfrentarse a ellos.

No es un secreto que estos drones se han convertido en una fuente de gran amenaza y preocupación para la ocupación. Se ha vuelto muy fácil llevar a cabo ataques hostiles con ellos, y muy fácil adquirir enjambres de ellos, especialmente porque son muy baratos. A cambio, el coste de interceptarlos, aunque de momento no tiene mucho éxito, es muy alto. Mientras tanto, Israel ha anunciado que va a empezar a utilizar el sistema de interceptación por láser, que es menos costoso. El coste de cada misil interceptor Cúpula de Hierro es de 50 mil dólares, lo que dificulta al ejército hacer frente a los enjambres de drones en tiempo de guerra.

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Al mismo tiempo, la ocupación parece necesitar una respuesta más barata y eficaz, a la luz del hecho de que este tipo de aviones está ahora en posesión de casi todos los grupos anti-ocupación, todos los cuales suponen una amenaza contra ella. Las estimaciones israelíes indican que Irán es uno de los países más activos en cuanto a la posesión de estos drones. Irán no sólo los desarrolla localmente, sino que también trabaja en la difusión de sus capacidades a todos los grupos armados circundantes en la región, especialmente en Irak, Siria, Líbano, Yemen y Palestina.

Estos aviones no tripulados han intentado en repetidas ocasiones infiltrarse en el espacio aéreo israelí, mientras que, como contrapartida, en la actualidad ha disminuido considerablemente el número de aviones no tripulados israelíes que operan en el espacio aéreo de Líbano y la Franja de Gaza, en comparación con períodos anteriores en los que Israel solía desplegar aviones no tripulados con mayor frecuencia para recabar información. Hoy las cosas son diferentes porque corren el peligro de ser derribados dentro de Líbano y Gaza, y por lo tanto los drones que entran en estos espacios aéreos necesitan ser protegidos por la fuerza aérea.

Los militares israelíes están preocupados por la incapacidad de los distintos sistemas de defensa para derribar estos drones, y se preguntan cómo sería la situación si se lanzaran enjambres de ellos, desde varios frentes, simultáneamente. Esto plantea la cuestión de cómo se enfrentará Israel a estas amenazas más serias cuando sean más reales. Ahora mismo, las sirenas de ataque aéreo están sonando en las fronteras del norte con Líbano, en lugar de las del sur con Gaza. Esto está aumentando los riesgos de estos aviones no tripulados y empuja al ejército israelí a buscar soluciones reales al problema.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente.

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