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La relación entre Turquía y Etiopía se ha reforzado con sus últimos acuerdos

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan (derecha) y el primer ministro etíope Abiy Ahmed (izquierda) en Ankara, Turquía, el 18 de agosto de 2021 [Ali Balıkçı/Anadolu Agency].

La visita a Ankara del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, el 18 de agosto, fue significativa. La firma de acuerdos bilaterales entre Turquía y Etiopía introduce otra potencia mundial en la política del Cuerno de África. Es probable que los acuerdos bilaterales de Turquía con Etiopía inclinen la balanza de poder en las negociaciones en curso sobre la presa del Gran Renacimiento Etíope (GERD) y el conflicto en la región de Tigray.

Según News Business Ethiopia, diplomáticos turcos y etíopes firmaron un acuerdo de cooperación militar en presencia de los líderes de ambos países. También firmaron un acuerdo sobre el reparto de competencias y la financiación de recursos para la gestión del agua. Según la oficina del primer ministro en Addis Abeba, también se firmaron varios memorandos de entendimiento sobre cooperación militar, finanzas y recursos hídricos.

El memorando de entendimiento que cubre este último aspecto es significativo, ya que refuerza la legitimidad del GERD en el río Nilo, en medio de la oposición de los gobiernos de Sudán y Egipto. También envía una clara señal sobre la posición de Turquía en este asunto. Además, permite a los "nuevos amigos africanos" de Turquía conocer su apoyo al derecho de Etiopía a utilizar sus propios recursos hídricos naturales del Nilo. De este modo, es probable que Egipto y Sudán queden aislados al seguir oponiéndose a la presa. El acuerdo entre Turquía y Etiopía también puede animar a otros países ribereños del Nilo a seguir adelante con sus planes de construcción de presas con fines similares.

La decisión de Turquía de apoyar a Etiopía se debe a su propia ambición de impulsar su influencia en África. En los últimos 15 años, ha intensificado gradualmente sus vínculos políticos y económicos con los países africanos. Su participación se ha hecho más visible en el África subsahariana, especialmente en África oriental.

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El acuerdo militar firmado durante la visita de Ahmed a Ankara implica la cooperación en lo que se ha considerado como un apoyo tácito de Turquía a la Fuerza de Defensa Nacional de Etiopía (ENDF) y sus esfuerzos contra los insurgentes en Tigray. El Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), que ha dominado la política y la economía de Etiopía durante años, lleva desafiando al gobierno federal de Addis Abeba desde septiembre del año pasado. El gobierno pidió el aplazamiento de las elecciones regionales de Tigray previstas para ese mes debido a Covid-19. El TPLF siguió adelante, y los resultados fueron debidamente rechazados por Addis Abeba, que los declaró nulos.

En noviembre, los insurgentes del TPLF atacaron las posiciones regionales del ENDF. Fue ese ataque el que desencadenó el actual conflicto en Tigray. Dicho esto, muchos creen que la insurgencia fue premeditada. Cuando Abiy Ahmad llegó al poder en 2018, su gobierno prometió erradicar la corrupción y ocuparse de aquellos que fueron acusados de violaciones de los derechos humanos en el pasado. Por temor a las represalias, los altos cargos del TPLF se retiraron a Mekelle, la capital regional de Tigray, donde se reanudaron en serio los planes de iniciar una insurgencia. Muchos funcionarios del TPLF que desempeñaron papeles influyentes en el anterior gobierno y en el ejército están acusados de abusos de derechos y de cargos de corrupción, por lo que se ven amenazados por la campaña anticorrupción del primer ministro federal.

Los esfuerzos por llevar la estabilidad a Tigray continúan y el gobierno ha declarado un alto el fuego unilateral para permitir la entrega de la ayuda que se necesita desesperadamente. Al mismo tiempo, Etiopía ha presionado para terminar el GERD. Egipto y Sudán se oponen a la construcción de la presa, argumentando que repercutirá en el flujo de agua del Nilo y, por consiguiente, en sus ciudadanos y su economía. Etiopía y otros países africanos defienden su derecho a utilizar el Nilo para aumentar sus necesidades energéticas.

Los países africanos se han enfadado por la insistencia de Egipto en llevar la disputa a la ONU en lugar de dar una oportunidad a la diplomacia africana. La situación actual ha envalentonado a Etiopía y podría aislar aún más a Egipto. La firma de acuerdos bilaterales entre Etiopía y Turquía influirá en la política tanto de la presa como de Tigray. Con respecto a la primera, es probable que la participación de Turquía debilite la presión egipcia sobre Etiopía a nivel regional y en la ONU.

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Aunque Turquía ha sido la última de las grandes potencias en ampliar sus relaciones formales con África, las oenegés turcas han impulsado la exposición cultural en el continente. Los nuevos acuerdos bilaterales con Etiopía son sin duda parte del esfuerzo por mejorar esas relaciones. Etiopía es un país de importancia estratégica, con la sede de la Unión Africana en Addis Abeba. Además, sin Etiopía será difícil mantener la estabilidad en el Cuerno de África, ya que cuenta con las fuerzas armadas más fuertes de la región, un factor esencial para la seguridad regional y la protección del tráfico marítimo que pasa del Océano Índico al Mar Rojo.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Monitor de Oriente.

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