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Informe: Egipto sigue siendo el quinto país con más ejecuciones del mundo

Un manifestante sostiene una caricatura que representa al presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi como la Dama de la Justicia con una espada ensangrentada y balanceando la balanza de la horca durante una manifestación contra la política del presidente egipcio el 3 de junio de 2015 cerca de la embajada egipcia en Berlín. [ODD ANDERSEN/AFP vía Getty Images]

Reprieve ha publicado un nuevo informe sobre la pena de muerte que revela que Egipto sigue siendo el quinto país con más ejecuciones del mundo.

Desde que Abdel Fattah Al-Sisi subió al poder en un golpe militar que encabezó en 2013, se ha impuesto y ejecutado un número récord de condenas a muerte.

En la actualidad, al menos 26 personas corren el riesgo de ser ejecutadas de forma inminente y al menos 17 niños han sido condenados a muerte desde 2011.

Todo ello a pesar de que la ley del menor de Egipto estipula que ningún niño que haya cometido un delito antes de los 18 años puede ser condenado a muerte, a cadena perpetua o a trabajos forzados.

En Egipto hay 60.000 presos políticos que son sistemáticamente torturados y a los que se les niega la atención médica como medida punitiva contra su activismo.

Esta tortura sistemática se utiliza a menudo para obtener una confesión, lo que suscita una enorme preocupación en medio de la creciente aplicación de la pena de muerte.

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Desde que se publicó su último informe en 2019, el "conjunto de juicios masivos" de Egipto no muestra signos de desaceleración, a pesar de la condena internacional generalizada.

Desde la revolución egipcia de 2011 se han celebrado al menos 53 juicios masivos de los que se ha condenado a muerte a 2.182 personas.

"Basándonos en las conclusiones de este informe, ahora está más claro que nunca que Egipto está utilizando la pena de muerte como herramienta de represión", afirma el autor del informe, Jeed Basyouni.

"La pena de muerte es el máximo abuso de poder del Estado. En Egipto la aplica un régimen que recurre a la tortura sistemática, reprime el derecho a la libertad de reunión y de expresión y condena como terroristas a quienes ejercen estos derechos protegidos por la comunidad internacional, incluidos los niños".

Bayouni hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que restrinja el uso de la pena de muerte y cumpla con sus obligaciones internacionales.

"Sin una reforma, la maquinaria de la muerte sólo se acelerará en los próximos años".

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