Portuguese / Spanish / English

Oriente Medio cerca de usted

El fundador de Blackwater niega haber enviado mercenarios para apoyar a Haftar en Libia

Erik Prince, presidente de Prince Group, LLC y Blackwater USA, sostiene una foto de un todoterreno de Blackwater alcanzado por un coche bomba suicida en Mosul, Irak, en 2005, mientras testifica durante una audiencia del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes en el Capitolio, en Washington, D.C., sobre la contratación de seguridad privada en Irak y Afganistán el 2 de octubre de 2007. [Bill Putnam/Bloomberg vía Getty Images]

El fundador y ex director general de Blackwater, Eric Prince, negó haber desempeñado ningún papel en el envío de mercenarios para apoyar a las fuerzas del general renegado Khalifa Haftar en Libia.

Esto se produjo en respuesta a un informe clasificado de los investigadores de la ONU, que dijo que Prince, que es cercano al ex presidente de Estados Unidos Donald Trump, envió mercenarios para apoyar a Haftar durante su esfuerzo por derrocar al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) reconocido internacionalmente y controlar la capital, Trípoli.

En respuesta, Prince dijo: "Los resultados de la investigación de Naciones Unidas son completamente erróneos", y señaló que no fue asesor de Trump, y que solo se reunió con él una vez mientras estaba en el cargo, y que nunca habló de la situación en Libia ni de ningún otro asunto político con el expresidente, su yerno Jared Kushner, o con el exsecretario de Estado Mike Pompeo.

Prince indicó que no se había reunido con Haftar y que no estuvo en Egipto en 2019, señalando que no había visto el informe de Naciones Unidas y las acusaciones contra él.

LEER: Un informe clasificado de la ONU afirma que Blackwater intentó derrocar al gobierno de Libia

El informe clasificado concluye que el exjefe de Blackwater, que presta servicios de seguridad privada, violó el embargo de armas impuesto a Libia al enviar mercenarios equipados con drones de combate, buques de guerra y capacidades de guerra cibernética para apoyar a Haftar en el este de Libia en 2019, durante la ofensiva sobre Trípoli y otras zonas del oeste del país.

Según el informe de Naciones Unidas, la operación, que costó 80 millones de dólares, incluía planes realizados por los mercenarios para formar un grupo armado que persiguiera y matara a los líderes militares libios.

La campaña militar de Haftar, lanzada en abril de 2019, no consiguió derrocar al GNA y hacerse con el control de Trípoli. Con la ayuda de las fuerzas turcas, el GNA pudo hacer retroceder a las fuerzas de Haftar y recuperar el control de todas sus zonas en junio de 2020.

Tras la retirada de Haftar, las fuerzas del GNA descubrieron numerosas fosas comunes de civiles y otras personas que habían sido asesinadas por las fuerzas del ex general.

El GNA acusa a Haftar de ordenar a los mercenarios que cometan crímenes de guerra en Libia.

Categorías
LibiaNoticiasOriente MedioUS

Mantente [email protected]

Subscríbete para recibir nuestros boletines