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Crónica del acto con Bassem Tamimi en Sevilla

El miércoles 26 de septiembre, organizado por diversos colectivos andaluces de solidaridad con el pueblo palestino, tuvo lugar en Sevilla un acto en el que contamos con la presencia de Bassem Tamimi, padre de la activista Ahed Tamimi. Ahed saltó a la fama internacional el invierno pasado tras ser encarcelada ocho meses por propinar un tortazo a un soldado israelí, después de que una bala de goma disparada por efectivos del ejército de ocupación israelí destrozara la cara de su primo.

 

El acto contó con un lleno absoluto: faltaban sillas y la gente se acercaba de pie para no perderse detalle de su experiencia. Ahed, a causa de su esfuerzo visitando varias ciudades -entre ellas Paris y Valencia-, atendiendo a simpatizantes tanto en las charlas organizadas como en su tiempo libre (por la calle atraía a más gente que Michael Jackson, en palabras de su padre), se encontraba exhausta y no pudo asistir.

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El acto se inaguró con la entrega de un abanico con un estampado de la kufiyya, intercambio simbólico entre los dos pueblos, el andaluz y el palestino. Tras una presentación de mano de los organizadores, se puso en contexto la situación de la ocupación sionista y los presos políticos palestinos, y a continuación se dio paso a Bassem, contando con la eficaz colaboración de un traductor, quien nos resumió cómo afecta la ocupación a su pueblo, Bani Saleh, a pocos kilómetros de Ramallah.

Un abanico andaluz con el estampado de una kufiya palestina [Fátima Azahara/Monitor de Oriente]

Relatando de primera mano los abusos, asesinatos y robos perpetuados por el ejercito sionista en su casa, además de en la de familiares y vecinos. Él mismo ha estado detenido más de 10 veces.

“En el año 93 en una detención las fuerzas de ocupación me dieron tal paliza que me dejaron casi paralítico, por eso, desde entonces me llaman el “mártir vivo” – comentaba entre risas.

Para hacernos una idea, en el pueblo de los Tamimi, de unos 520 habitantes, 22 personas han sido asesinadas desde el año 1969, 350 han sido detenidas (de los cuales el 70% son mujeres y menores de 18 años), sumándole 400 personas heridas (de los cuales 40% son niños y 30 sufren parálisis parcial a causa de los ataques). Todos han sido represaliados por participar en las constantes protestas del yumu’a (viernes) contra la ocupación, siendo atacados con balas de acero recubiertas con goma, fuego real, gases lacrimógenos, y pruebas de armas experimentales. Con estos números no es difícil darse cuenta de que todas las familias están afectadas.

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Bassem Tamimi junto otros ponentes en el acto de solidaridad con Palestina que tuvo lugar en Sevilla el pasado 26 de septiembre de 2018. [Fátima Azahara/ Monitor de Oriente]

Por otro lado, el asalto de las casas por parte de los ocupantes es recurrente. En el caso de la familia Tamimi, se han dado 300 asaltos desde la detención de Ahed, con el objetivo de atemorizar y robar todo el material electrónico audiovisual -cámaras, ordenadores, móviles, etc-. Otra de las medidas represivas es el lanzamiento del “agua sucia”, que vuelve yerma la tierra y hace inhabitables las casas. Estas prácticas son habituales en toda Cisjordania.

Entre otras batallas, Bassem nos contaba como todas las nanas de la abuela de Ahed tenían que ver con historias de la Nakba, y las detenciones de su padre. Y cómo cuando Ahed le preguntaba sobre el significado de la ocupación, él le contestaba que “bajo la ocupación no hay ley, solo hay injusticia”.

Nos contó como Ahed una vez le dio una lección, tras ver la reacción de una multitud de gente al ver una película sobre el apartheid sudafricano. Ante los espectadores, llenos de lágrimas, ella les dijo:

“Muchas gracias por vuestras lágrimas, pero muchas de ellas las causan los gases lacrimógenos. Las lagrimas son importantes pero la dignidad es más importante todavía”.

Aprovechó para resaltar la condición de que el pueblo palestino no es una víctima, y que su causa se extiende a todos los luchadores por la soberanía. En sus propias palabras:

”Nosotros [refiriéndose tanto a los palestinos como a la propia sala] no somos víctimas, somos luchadores por nuestra libertad y nuestra dignidad. La ocupación y el imperialismo quieren dividirnos para convertir la causa palestina en una causa de víctimas, pero eso no va a suceder. Todos estamos en la misma lucha pues todos sufrimos este régimen internacional injusto, Israel es solo un síntoma del régimen capitalista”.

Bassem Tamimi junto otros ponentes en el acto de solidariad que tuvo lugar en Sevilla el pasado 26 de septiembre de 2018. [Fátima Azahara/ Monitor de Oriente]

 

Actuación musical en el acto de solidaridad con Palestina que tuvo lugar en Sevilla el pasado 26 de septiembre de 2018. [Fátima Azahara/ Monitor de Oriente]

Bassem continuó incidiendo en la importancia del papel de la mujer en la lucha, “una mujer culta es una mujer que puede cambiar el mundo”, nos recordó que revolución tiene nombre de mujer, tanto en árabe (الثورة  ) como en castellano.

Terminó la conferencia con un saludo a todos los compañeros y compañeras “pero sin decir literalmente gracias porque eso crea diferencias entre ustedes y yo, y todos estamos en el mismo frente”.

El acto terminó con una actuación musical de Gustavo Obermeller y la puesta en común de cuestiones por parte de los demás asistentes al acto.

 

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