Portuguese / Spanish / English

Oriente Medio cerca de usted

Condenado a muerte un académico iraní por espiar para Israel

Logo del Mossad (Wikipedia)

Un académico iraní ha sido condenado a muerte tras ser declarado culpable de “espiar para Israel” en contra de los intereses de la República Islámica.

Los jueces de Teherán ordenaron la semana pasada la pena de muerte para el investigador iraní Ahmadreza Djalali después de haber sido arrestado en abril de 2016 por un delito de “colaboración con un gobierno hostil”.

Djalali, que reside en Suecia, estaba de visita en su país de nacimiento cuando fue arrestado por funcionarios del Ministerio de Información, no le han permitido el acceso a un abogado durante siete meses. El médico y profesor universitario había estudiado y enseñado en Suecia, Italia y Bélgica. Desde su arresto en abril de 2016, varios funcionarios europeos han pedido su liberación.

Zeynab Taheri, uno de los abogados de Djalali, contó a Amnistía Internacional que fue condenado a muerte por el cargo de “corrupción en la tierra” y que se le impuso una multa de 200.000 euros (236.195 dólares). El veredicto del tribunal, que le fue mostrado a uno de los abogados, establece que Djalali trabajó con el gobierno israelí, quien posteriormente le ayudó a obtener su permiso de residencia en Suecia.

La esposa de Djalali, Vida Mehrannia, dijo que su esposo fue acusado de obtener dinero, puestos académicos y proyectos de investigación a cambio de espiar a Irán y favorecer los intereses de Israel.

Los nombres y las posiciones de los funcionarios no se hicieron públicos, sin embargo, Dolatabadi sí dijo que la lista incluía al ingeniero nuclear Majid Shahriari y al físico Masoud Alimohammadi, que murieron en sendos ataques en 2010.

Leer: La ministra de Justicia israelí: “Israel evitará que Irán entre en Siria”

Los detalles que rodean el juicio han generado preocupación sobre el veredicto. Se ha acusado a las autoridades iraníes de obligar a Djalali a confesar desde su celda frente a una cámara leyendo declaraciones escritas previamente. Djalali dijo que había sido sometido a una intensa presión mediante torturas psicológicas y amenazas de ejecutarlo y de arrestar a sus hijos para obligarlo a “confesar” que era un espía de un “gobierno hostil”.

Amnistía ha pedido la liberación de Djalali. Describiendo el proceso como “groseramente injusto”, el grupo de derechos dijo que “nunca se ha presentado ninguna evidencia que demuestre que él es otra cosa que un académico que ejerce pacíficamente su profesión”. Si ha sido condenado y sentenciado por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión, incluso a través de su trabajo académico, las autoridades deben ponerlo inmediatamente en libertad incondicional y retirar todos los cargos en su contra “.

Los jefes de Djalali, el Instituto Karolinska, también publicaron una declaración condenando el veredicto. “Karolinska Institutet está fuertemente comprometido con la libertad académica y los derechos humanos. Todos los ciudadanos tienen derecho al debido proceso y a un juicio justo, y ningún ciudadano debe ser sometido a la pena de muerte. La pena de muerte es un acto de violencia que crea más violencia y está en conflicto con la dignidad humana, con una investigación próspera y con todos los valores que nuestras universidades representan “, dijo la declaración.

“Pedimos que el Dr. Djalali sea sometido a un proceso y a un juicio justo”, agregó.

 

Categorías
IránIsraelNoticiasOriente MedioRegión
Recordando La Masacre De Rabaa

Mantente [email protected]

Subscríbete para recibir nuestros boletines