Espanol / English

Oriente Medio cerca de usted

“Seguirán surgiendo movilizaciones dentro y fuera del Rif”

Entrevista con el activista rifeño Yussef Ouled

En las últimas semanas, la región del Rif, en el norte de Marruecos, ha aparecido con  insistencia  en los medios de comunicación de todo el mundo con motivo de las movilizaciones populares que sacuden la zona. Pero, ¿qué sabemos del Rif? ¿por qué motivos se manifiestan sus habitantes? ¿qué rol puede jugar esta región en el escenario político marroquí y en el de todo el Magreb?

Para ayudarnos a responder a estas preguntas, MEMO entrevista a Youssef Ouled, periodista y activista social de origen rifeño, que ha seguido de cerca los últimos acontecimientos en la región y participado activamente en el movimiento de solidaridad con las protestas que se ha despertado en España.

 

  1. ¿Cuál es el origen de las movilizaciones populares en el Rif? ¿Cómo comenzó esta ola de protestas?

El desencadenante de las movilizaciones populares fue la muerte de Mohssin Fikri el pasado 28 de octubre en la ciudad de Alhucemas. Este rifeño de 31 años intentó salvar el pescado requisado por la policía puesto que, según indicaron las autoridades, su venta no estaba permitida en esa época del año. La policía trajo camiones de la basura para deshacerse de esta mercancía y Fikri trató de evitarlo: antes de que el pescado se arrojara a las maquinas de triturado, él mismo se introdujo, alguien accionó el funcionamiento y sucedió el trágico desenlace que llevó a su muerte.

Leer: La ira por la muerte del pescador continúa, pero ¿están escuchando las autoridades?

 Fikri era una persona conocida en la ciudad, una persona humilde y trabajadora, por eso su muerte fue la chispa que encendió una situación que podría haber hace tiempo. Quiero decir, la muerte de Mohssine fue leída en el marco de la hogra (humillación y opresión del Estado contra la población), colmó el hartazgo de una población que lleva seis décadas sufriendo políticas que lejos de solucionar sus problemas han supuesto precariedad, corrupción, desempleo y pobreza. Además que no es un caso aislado, hay otras muertes que a día de hoy siguen sin esclarecerse: Hossain Belklich, Kamal Hassani o los cinco jóvenes que aparecieron calcinados en una sucursal bancaria del Banco Popular de Alhucemas.

  1. Además de los episodios más recientes, muchos analistas han indicado la existencia históricamente de un elemento “rebelde” en el Rif, así como una sensación de injusticia histórica en el trato del poder hacia esta región. ¿Cuáles son los antecedentes que ayudan a explicar el actual estallido?

Las manifestaciones que hoy tenemos en la región y que duran ya más de nueve meses no se justifican porque sea una región rebelde, es cierto que el Rif ha jugado un papel importante el historia de las luchas contra el colonialismo y que ha sido un referente histórico: todos recordamos a los líderes anticoloniales como Mohammed Ameziane o Abdelkrim El Jattabi, que fundó la República independiente del Rif (1921-1927). Pero lo que de verdad explica el estallido actual es una política que ha supuesto el incremento de las desigualdades sociales, la falta de oportunidades que llevan a los más jóvenes a tener que emigrar a ciudades más industrializadas como Tetuán o Tánger cuando no a Europa. Nadie quiere ver a sus hijos e hijas morir en el mar. Durante décadas hemos visto cómo estas políticas han repercutido en el vaciado de la región, por no hablar de la expropiación de terrenos que mucha gente ha sufrido, la falta de infraestructuras, la falta de hospitales oncológicos y equipamientos para los mismos, la inexistencia de universidades…

Leer: Marruecos: La democratización es la vía para frenar las movilizaciones del Rif

 

  1. Hemos visto manifestaciones en apoyo al Hirak del Rif en las principales ciudades marroquíes, a cientos de kilómetros de Alhucemas. ¿Crees que este movimiento está circunscrita al Rif, o hay elementos del descontento comunes a  otras zonas de Marruecos?

Es normal ese apoyo, que a su vez pone en evidencia lo absurdo de las acusaciones de separatismo sobre la población rifeña, vemos como en diferentes lugares de Marruecos se apoyan unas movilizaciones que nacen de unas demandas legítimas, legitimidad reconocida en numerosas ocasiones por el propio Gobierno. Sin embargo, este levantamiento popular pertenece al pueblo rifeño, que en una ciudad de 55.000 habitantes como Alhucemas hayamos visto manifestaciones que superan este número en cuanto a participantes es un éxito que radica en que se hacen unas demandas que buscan mejoras en la calidad de vida, derechos reales, el fin de la desigualdad, el fin de la hogra. Pero es cierto que lo que sucede es extrapolable al resto del Estado. Hablamos de un país que se coloca en el puesto 126 de 188 según el Índice de Desarrollo Humano. Además, vemos como las manifestaciones ponen de relieve la persecución y acoso que sufren los periodistas que informan sobre ellas, la represión desmesurada de las autoridades, denuncias por torturas según la defensa de los activistas detenidos…

Leer: 83 heridos y un manifestante en coma tras la manifestación de ayer en Alhucemas

 

  1. ¿Cómo resumirías las principales reivindicaciones del Movimiento Popular del Rif? ¿Se trata de demandas “materiales” (dotación de infraestructuras, etc.) o también se está hablando de reivindicaciones  políticas y/o culturales? Y, ¿cuál ha sido la respuesta del gobierno marroquí ante las manifestaciones y esas demandas populares?

Como he dicho anteriormente se trata de demandas socioeconómicas, en materia de derechos, fin de la militarización… y eso es lo que, sin equívocos, pide la gente que se manifiesta. Sucede que ahora con más de 200 personas detenidas las demandas han quedado en un segundo plano, porque lo que se exige es la libertad sin cargos de todas los activistas para entablar un diálogo con el Gobierno y dar salida a esta situación. Sin embargo, vemos cómo se sigue reprimiendo, persiguiendo periodistas, continúan las detenciones… poco diálogo puede existir si se pide paz social a través de la represión.

  1. En estas protestas hemos constatado un rol muy activo por parte de los jóvenes de origen rifeño de la diáspora europea, ¿cuál crees que puede ser la aportación de esta diáspora al movimiento popular generado en el Rif?

Situaciones como la actual en el Rif ha supuesto un reencuentro para muchas personas que de alguna forma habían perdido el contacto con la realidad social de su país. El hecho de ver a decenas de miles de personas exigiendo una vida digna enorgullece a la población de la diáspora, que dicho sea, ha tenido que emigrar precisamente por la falta de oportunidades antes nombrada. La población rifeña en Europa es parte de estas movilizaciones y así lo han demostrado con la creación de comisiones de apoyo en diferentes lugares de Europa, vemos manifestaciones de apoyo en Bélgica, en Holanda, pero aquí en España también, el pasado día 30 cientos de personas llenaron las calles de Barcelona, también las ha habido en Madrid o Andalucía.

Leer: Manifestación en Madrid ( España) en apoyo al Hirak del Rif

 Durante mucho tiempo la población de la diáspora ha supuesto un parche a las condiciones de vida en Marruecos en general y el Rif en particular. A través de las remesas han mantenido a sus familias pero eso cambió con la crisis económica, que se tradujo en la reducción o desaparición de estos envíos. El Estado no ha sabido compensarlo.

  1. En este mismo sentido, ¿crees que la Unión Europea podría desempeñar algún papel -tanto positivo como negativo- en esta crisis?

La Comunidad Internacional está actuando de forma vergonzosa, es sabido la posición que ocupa Marruecos en la agenda internacional y que lleva a que muy pocos sean los posicionamientos contra lo que está sucediendo. El caso más hipócrita es el de España, a unos kilómetros se está dando una violación de derechos humanos sin una condena por parte del actual Gobierno que se limita a llenarse la boca de democracia y libertades pero sólo cuando se trata de Venezuela.

  1. ¿Cómo se inscribe esta ola de protestas en el escenario de cambio político que atraviesa el mundo árabe desde el año 2011?

Las primaveras democráticas tuvieron su importancia también en Marruecos, aunque la del Rif fue una primavera amazigh. En 2011 el makhzen (oligarquía, gobierno en la sombra) obró para vaciar las calles y presentar una constitución que no obtuvo el respaldo suficiente, pero aún así  se aprobó. La gente pedía separación de poderes, una monarquía parlamentaria… cosas que no se consiguieron. En cuanto al Rif, se reconoció la identidad cultural e histórica de su pueblo pero sólo sobre el papel. Lo que sí dejó el 2011 fue a cinco jóvenes hallados calcinados en una sucursal del Banco Popular, muertes que aún hoy no se han esclarecido y respecto al que la población rifeña sospecha que sus cuerpos fueron colocados sin vida antes de iniciarse el fuego. Son cuestiones presentes en las protestas actuales, igual que lo acontecido en la región durante 1958-59, cuando se reprimió a la población que se manifestaba por motivos similares con bombardeos, y en 1984 cuando se utilizó metralla para acallar las protestas.

  1. Y para terminar, ¿cómo ves el  futuro del movimiento del Rif? ¿Crees que hay perspectivas de que el gobierno responda a las reivindicaciones que se están exigiendo? ¿Crees que este movimiento podría desembocar en algo más grande y que atraviese las fronteras del Rif?

Cuando hablas con la población rifeña y les haces estas mismas preguntas te responden que las cosas han cambiado, que pase lo que pase nada volverá a ser como antes porque se han dado cuenta que juntos pueden conseguir poner en evidencia a un Estado que dice entender las manifestaciones pero responde con gases lacrimógenos y detenciones indiscriminadas. El discurso del monarca durante la Fiesta del Trono era una oportunidad para entrar en una fase de diálogo y llegar a soluciones, sin embargo lo que hizo fue alabar la actuación de las autoridades, y regañar a la clase política evidenciando los cambios que se avecinan en el país. Sin embargo, cambiar de Gobierno no cambiará la vida de la gente, hace falta cambiar todo el sistema porque está podrido. Mientras eso no suceda seguirá habiendo movilizaciones, seguirán surgiendo movimientos populares, dentro y fuera del Rif.

Leer: Egipto, Argelia y Marruecos podrían ser testigo de nuevos levantamientos populares

 

Categorías
ÁfricaEntrevistasMarruecosRegión