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Lieberman, el beligerante portero de discoteca que le arrancó la máscara al “bello Israel”

A nivel político, Netanyahu y su limitada coalición estaba a punto de lograr un compromiso turco-israelí para descongelar las relaciones con Turquía tras severas tensiones. La repentina invitación a Lieberman, sin embargo, probablemente acabe con los esfuerzos y acuerdos previos.
Avigdor Lieberman.

La principal y más urgente prioridad del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha sido mantenerse en el poder a su gobierno a través de una alianza con el mismo demonio (Avigdor Lieberman).

A lo largo del último año, el presidente de Yisrael Beitenu Avigdor Lieberman ha sido el oponente más rencoroso y belicoso; en cierta ocasión llamó a Netanyahu “mentiroso y estafador”. Como líder ultranacionalista de la oposición, Lieberman era conocido como el político israelí más controvertido y polarizador.

Durante su etapa como titular de exteriores, realizó una serie de comentarios provocadores e incendiarios, sugiriendo el bombardeo de la presa egipcia de Asuán y el ahogamiento de los prisioneros palestinos en el Mar Muerto. También ha repetido una y otra vez que nunca habrá un estado palestino, a no ser que cumpla con sus extraños e imposibilitadores términos.

Para tener un estado palestino “viable”, Lieberman sugirió un plan de “intercambio de áreas pobladas”, que asegure una mayoría judía en el estado de Israel. En 2014, cuando era ministro de exteriores, trató de impulsar una ley confidencial que estipulaba la legitimad de la transferencia de ciudadanos árabes israelíes a través de una modificación de fronteras.

Ha ocupado diversos cargos ministeriales, pero su experiencia en materia de seguridad es limitada; paradójicamente, ahora es responsable de los organismos militares y de inteligencia, lo que ha causado preocupación a nivel tanto interno como externo en relación a las estrategias que pueda emplear.

Lieberman cuenta con todo un historial con respecto a los ciudadanos árabes israelíes. Exigió la imposición de un “Juramento de Lealtad” a los no judíos como requisito para obtener la ciudadanía israelí. Según Lieberman, los no judíos han de jurar lealtad a Israel como estado judío democrático. También tienen que respaldar el himno nacional, la bandera y las figuras históricas nacionales, a lo que se suma el compromiso a cumplir con el servicio militar en el ejército israelí.

Lieberman también ha propuesto el asesinato de los líderes políticos de Hamás, y ha promovido una controvertida ley para imponer la pena de muerte a prisioneros palestinos. Para mayor conmoción, en 2009 aseguró: “Israel debería proseguir en la lucha contra Hamás tal y como hizo EE.UU. en la guerra contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial,” haciendo referencia al empleo de armas nucleares para exterminar a los palestinos.

Como si de una provocación se tratara, en 2009 este individuo fue uno de los 100 líderes mundiales más influentes de la revista Time. ¿Por qué razón? Nadie se atreve a responder.

A pesar de todos los intentos de sus asesores de retratarle como a un hombre pragmático y serio que mantiene su palabra, la práctica ha refutado sin esfuerzo ninguno sus afirmaciones. Lo peor es que semejante hombre racista y cínico, con aberraciones nacionalistas combinadas con unas creencias fanáticas, se pueda convertir en el primer ministro israelí.

En la historia del fascismo israelí, la elección de Menachem Begin como primer ministro y el nombramiento de Ariel Sharon como ministro de defensa despertaron temores similares, pero en esta ocasión la máscara de “democracia y tolerancia” de Israel se ha visto destruida por completo, y el verdadero rostro fascista ha quedado de manifiesto. Sinceramente, lleva expuesto mucho tiempo. Sin embargo, las repercusiones de este temerario politiqueo serán desastrosas para toda la región.

Según informaciones israelíes, se ha filtrado que Netanyahu y Ya’alon discutieron con motivo del teniente general Yair Golan, que hizo comentarios en los que comparaba a Israel con la Alemania Nazi, lo que enfureció a Netanyahu, en particular en la medida en la que Ya’alon defendió el derecho del general a expresar sus opiniones. Finalmente, Ya’alon fue destituido y reemplazado por un hombre que nunca había dirigido a soldados en el campo de batalla.

La jugada de Netanyahu le hace un mate a los movimientos de reaproximación pendientes entre Turquía e Israel, a los intentos de Sisi y Blair de reavivar la conferencia de paz de París y al sueño que se desvanece para el presidente palestino Mahmud Abbas de lograr algún tipo de logro político a través del moribundo proceso de paz.

Ahora que Lieberman está una vez más a bordo, ¿logrará Netanyahu mantenerse como campeón del statu quo? ¿O bien le radicalizará el nuevo socio, y emprenderá aventuras más irresponsables?

A nivel político, Netanyahu y su limitada coalición se encontraban a punto de lograr un compromiso turco-israelí para descongelar las relaciones con Turquía, que habían sufrido severas tensiones. La repentina invitación a Lieberman, sin embargo, probablemente acabará con los esfuerzos y acuerdos previos. Es conocido por sus acérrimas críticas a Turquía y a su presidente, Recep Tayyip Erdogan.

Por el otro lado, el lúgubre historial de amenazas y de prácticas maliciosas contra los palestinos por parte de Lieberman supone una peligrosa amenaza para el ya estancado y paralizado proceso de paz, que iba a ser revigorizado por el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi y por el enviado del Cuarteto y exprimer ministro británico Tony Blair. Ahora, sus esfuerzos han ido a parar a un cajón.

Algunos medios israelíes filtraron que Tony Blair, con el respaldo de Sissi, estaba intentando mediar en un acuerdo para incluir en la coalición de gobierno israelí a Isaac Herzog, el líder de Unión Sionista, tras haber logrado que se produjera un histórico encuentro entre Herzog, Netanyahu y Sissi en el Cairo. Sin embargo, Netanyahu les cerró la puerta en la cara.

Más importante aún, para el presidente palestino Abbas, Lieberman es un verdadero dolor de cabeza. Las informaciones que apuntan a una buena relación entre el antiguo líder de Fatah Mohammad Dahlan y Lieberman ayudan a este último a ganar más apoyo israelí y regional para reemplazar a Abbas. Lieberman percibe a Dahlan como el principal candidato a la sucesión de Abbas, y como al único líder capaz de hacerse cargo de la Franja de Gaza una vez que Hamás haya sido derrocado.

La apuesta de Lieberman por Dahlan no es factible únicamente porque Dahlan no goza de una gran popularidad en el seno de Fatah o entre los palestinos de Cisjordania.

Netanyahu ya está siendo criticado a nivel nacional e internacional por no hacer lo suficiente para reavivar las conversaciones de paz y por rechazar todas las iniciativas de paz; el diario de izquierdas Haaretz escribió: “Es difícil imaginar a Netanyahu tomando una decisión más necia que la de nombrar a Lieberman ministro de defensa. Pensad tan sólo en que le dijo a Mubarak ‘Vete al infierno’”.

Publicado originalmente en The Daily Sabah.

 

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